Meta Unificada sobre el Clima

La humanidad se encuentra en una senda insostenible que pone en peligro a la mayoría de las formas de vida de la Tierra, incluidxs nosotrxs mismxs. Esta senda ha sido creada y se sustenta en políticas destructivas e irracionales aplicadas por los gobiernos, las instituciones y las industrias de nuestras sociedades, como por ejemplo, las industrias de los combustibles fósiles. Estas políticas deben transformarse por completo, a partir de ahora mismo.

Para transformar estas políticas, debemos poner fin a las múltiples formas de opresión que nuestros gobiernos, instituciones e industrias utilizan para crear y aplicar dichas políticas. Compartimos la visión de un mundo libre de opresión, en el que las personas trabajen de forma cooperativa, en una relación respetuosa y armoniosa con la Tierra, para garantizar que se satisfagan las necesidades reales de todxs. Para hacer realidad esta visión, debemos reducir significativamente el consumo —especialmente por parte de las naciones globalmente dominantes y más industrializadas— poniendo fin a los patrones irracionales de consumo que promueven nuestras sociedades.

En la Comunidad RC nos comprometemos a animar y apoyar a cada unx de nosotrxs para que actuemos contra cualquier angustia que pueda impedirnos desempeñar un papel activo, tan amplio y radical como sea necesario, para resolver la emergencia climática. Para la mayoría de nosotrxs, esto implicará unirnos a otrxs para oponernos públicamente a las políticas irracionales y apoyar de forma visible las soluciones racionales.

La opresión de cualquier grupo de personas es injusta, inhumana, destructiva y contraria a los intereses de toda la humanidad. Dado que todas nuestras sociedades recurren a la opresión para mantenerse, debemos acabar con toda forma de opresión para liberar a lxs seres humanxs de las garras de la irracionalidad y poner fin a la amenaza que se cierne sobre nuestro clima.

Para resolver la crisis climática, debemos transformar el sistema económico actual —centrado en los beneficios para un pequeño número de personas, en su búsqueda incesante de crecimiento y en la explotación tanto de la naturaleza como de lxs seres humanxs— en un sistema que respete y sustente toda la vida y los ecosistemas. Para poner fin a la emergencia climática, debemos trabajar simultáneamente para acabar con todas las opresiones y todas las formas de explotación.

Las sociedades que han explotado a las personas y a la Tierra son el resultado de un comportamiento irracional derivado de la vulnerabilidad de los seres humanos a las grabaciones de angustia. La desesperación irreflexiva y repetitiva por obtener más, sin tener en cuenta sus efectos perjudiciales, nos ha llevado a la crisis actual. Las angustias que subyacen a las políticas personales e institucionales irracionales deben ser desahogadas para que podamos crear políticas que sostengan los ecosistemas de nuestra Tierra.

Con el tiempo deben desahogarse por completo, pero no podemos esperar a que eso suceda antes de emprender acciones de gran envergadura. El clima se está deteriorando demasiado rápido, y los cambios necesarios para abordar la crisis deben comenzar ahora.

Abordar simultáneamente la opresión y la emergencia climática exige que apoyemos y sigamos el liderazgo de los pueblos nativos, indígenas y de la mayoría global, así como de otros grupos oprimidos, colaborando con personas y organizaciones para construir una fuerza unida que acoja a todo el mundo con el fin de poner fin a la emergencia climática.

En particular, debemos continuar la labor de acabar con todas las formas de opresión y comprender las maneras en que se entrecruzan:

  • Acabar con el racismo

No podemos acabar con la crisis climática sin acabar con el racismo. El racismo y los patrones de dominación, colonización, explotación y extracción han creado las condiciones para la crisis climática. Además, las comunidades y naciones nativas, indígenas y de la Mayoría Global[3] han estado y están expuestas a peligros climáticos y ambientales mucho mayores que la gran mayoría de las comunidades y naciones dominadas por la población blanca.

La Comunidad RC se compromete a crear oportunidades para que todxs puedan hacer lo siguiente:

  1. Implementar las Estrategias para el Objetivo 1: Acabar con el Racismo[4]
  2. Comprender mejor la conexión entre el racismo y la crisis climática
  3. Desafiar los patrones y prácticas de dominación blanca que han permitido, y siguen permitiendo, que los países ricos se enriquezcan a expensas de las comunidades nativas, indígenas y de la Mayoría Global de nuestro planeta
  4. Desahogar la sensación de impotencia y de cualquier otra sensación que nos impida actuar para acabar con el racismo institucional y sistémico y la cultura de la supremacía blanca
  • Acabar con el genocidio y honrar la soberanía indígena

Proteger la Tierra es inherente a la soberanía indígena y tribal y al sustento de todas las formas de vida. La Comunidad RC se compromete a leer, poner en práctica e implementar de manera proactiva el Objetivo sobre la Erradicación del Genocidio y el Respeto a la Soberanía Indígena.

  • Poner fin al clasismo

La Comunidad RC se compromete a fortalecer los vínculos con el sector de la clase trabajadora dedicada a la producción directa de bienes y servicios, aprender de él e incrementar su participación.

Estos trabajadores están actualmente subrepresentados en nuestra Comunidad, a pesar de que representan a la mayoría de la población mundial.

Su liderazgo es fundamental para impulsar los cambios y construir la solidaridad necesaria para poner fin a la crisis climática.

  • Poner fin al sexismo y la dominación masculina

Las mujeres y las niñas se encuentran entre las fuerzas más poderosas para detener la devastación climática. Poseen conocimientos vitales como cuidadoras, administradoras de la tierra y los recursos, y líderes de sus comunidades. Ofrecen a sus sociedades soluciones comunitarias sostenibles y de larga tradición.

La explotación del trabajo reproductivo, el cuidado y el trabajo agrícola e industrial de las mujeres (junto con la pobreza) las deja más expuestas al cambio climático y otros impactos ambientales. Además, la falta de recursos materiales para adaptarse y mitigar los impactos climáticos las expone a un mayor riesgo de explotación sexual y violencia masculina.

Las mujeres de todas las edades son miembros importantes de la clase trabajadora y de los pueblos indígenas y de la mayoría global. Reconocemos la interconexión de todas sus opresiones y el trabajo necesario para erradicar la opresión internalizada.

La Comunidad RC se compromete a superar las divisiones entre las mujeres y a construir una hermandad unida, al tiempo que acoge y colabora con los hombres para erradicar la explotación de todas las mujeres y niñas y del medio ambiente.

  • Poner fin a la opresión de la juventud

La juventud está en primera línea al enfrentar los efectos presentes y futuros de la crisis climática.

La Comunidad RC se compromete a crear oportunidades para que la juventud desahogue el dolor de la opresión y para que lxs adultxs liberen la angustia opresora que les impide apoyar plenamente a la juventud.

Apoyamos el liderazgo de la juventud. También apoyamos a lxs adultxs para que se mantengan cerca y conectados mientras enfrentan la crisis climática junto con la juventud.

La Comunidad de RC se compromete a sanar las heridas tempranas causadas por la opresión juvenil que nos desalientan a actuar para transformar la sociedad. Personas de todas las edades pueden unirse y desempeñar un papel fundamental para acabar con la crisis climática.

  • Acabar con el antisemitismo

La Comunidad RC se compromete a trabajar para comprender el antisemitismo, su significativo aumento a nivel mundial y el papel divisivo que desempeña al debilitar el trabajo de liberación (en particular, la lucha contra el racismo).

Nos comprometemos a erradicar y combatir todos los patrones antisemitas que se nos han inculcado.

Asumiremos un papel activo para garantizar que el antisemitismo se aborde en todos los programas de liberación y para poner fin a su uso para obstaculizar los movimientos de liberación y el movimiento climático.

  • Acabar con la opresión de las personas LGBTQ+

Históricamente y en la actualidad, la opresión de las personas LGBTQ+ (lesbianas, gays, bisexuales, transgénero, queer, intersexuales, no conformes con el género y no binarias) se ha utilizado y se sigue utilizando para dividir y desviar los movimientos de liberación y el movimiento climático.

La Comunidad RC se compromete a comprender y erradicar la opresión de las personas LGBTQ+, a rechazar y actuar contra toda forma de opresión dirigida a estas comunidades y a desempeñar un papel activo para acabar con el uso de la opresión LGBTQ+ para obstaculizar los movimientos de liberación y el movimiento climático.

  • Acabar con la opresión de las personas con discapacidad

Las personas con discapacidad se ven afectadas de manera desproporcionada por la crisis climática. Tienen mayor probabilidad de ser desplazadas, resultar heridas o morir. A menudo son las más pobres entre los pobres.

Las personas con discapacidad también ejemplifican la cooperación y la conexión esenciales para abordar la crisis climática.

  • Poner fin a cualquier otra forma de maltrato

La Comunidad de RC se compromete a poner fin a cualquier otra forma de maltrato hacia grupos de personas en nuestras sociedades. Trabajaremos para convertirnos en aliados más sólidos unxs de otrxs y para eliminar cualquier tipo de sufrimiento —incluido el de lxs opresores— que se interponga en nuestro camino para trabajar juntxs de forma unida.