Mujer y pobreza

No se puede seguir justificando en América Latina la pobreza (existen en ésta unos doscientos millones de pobres). Tampoco se justifica que debamos vivir con la cabeza agachada y no tiene ningún sentido pensar que las cosas queden así.

¿Somos pobres porque no nos hemos desarrollado o por ser mujeres pobres no podemos desarrollarnos? ¿Qué impacto se produce en la mujer, la pobreza?

 • Falta de trabajo: Desde todos los rubros mujeres en las fábricas, empleadas domésticas, profesionales, etc., la última en ser solicitada es la mujer.

 • Estudios y formación para la capacitación: Nos encontramos que millones de mujeres no tienen acceso a ningún tipo de formación.

 • Marginación en los empleos: Se les adjudica los salarios más bajos. Siempre hay un mercado que no se tiene en cuenta, amas de casa, voluntarios,

• Pero más aún su discriminación jurídica, con falta de derechos de una maternidad racionada y derechos de salud.

¿Es la miseria el destino de tantas mujeres? Sólo puedo hablar de las gloriosas, abnegadas y sufrientes mujeres en la búsqueda de una salida a su pobreza, de una vida permanente de negarse cosas.

La de los medios económicos más bajos, pues es el número mayor de migraciones de los países pobres y provincias. Junto al desarraigo, racismo, desempleo, tratan de llevar adelante sus vidas en forma paupérrima y el fantasma de la prostitución como única salida económica.

¿Cómo llevamos adelante nuestras vidas por no tener acceso al crédito, la asistencia técnica y educativa, acceso a la vivienda? Siempre faltan las acciones para aumentar nuestra productividad económica, dónde seamos un peso en las estadísticas por nuestros salarios, o por nuestro trabajo en nuestros hogares.

Si un gobierno logra eliminar gastos superfluos introduciendo reformas fiscales, instrumentar los programas de educación y salud, sabemos que este modelo económico de ajuste es cada vez más duro aún con los más débiles: mujeres, ancianos y niños.

¿Cómo podemos nosotras comenzar a desahogar este fuerte impacto en nuestras vidas? ¿Qué hace con la impotencia? ¿Podemos multiplicar nuestra potencialidad de nuestra fuerza y comenzar a liberarnos de esta opresión?

¿Empecemos a compartir nuestras experiencias y darnos apoyo para desahogar?

Mi propuesta es comenzar por aquellas necesidades básicas que un ser humano necesita cumplir para ser un ser humano pleno, y desahogar nuestros patrones crónicos:

1ra. La necesidad física: No pudimos lograr con hambre, necesidad de descanso, dolores físicos por agotamiento, desaliento de tanto trabajo, etc.

2da. La necesidad de seguridad: Necesitamos tener casa, poder tener algo (lápices, cualquier elemento que me hiciera falta), remedios, servicios de la salud, saber cómo pagar una cuenta, ropa, zapatos, etc., etc.

3ra. Necesidad de seguridad social: Necesitamos poder tener amigos; poder salir a pasear, pertenecer, amar, ser amado/a; poder invitar a alguien que estimamos mucho, pertenecer a un club, tener un hobby; poder practicar con otros un deporte.

4ta. Necesidad de respeto: Respeto contradice la falta de autoestima, y el sentir que no se me respeta por ser pobre o carenciada, además de ser mujer, y el sentir que no soy nadie.

5ta. Necesidad de autorealización: Necesito ser mi verdadero yo, mi real persona; necesito mostrar mi talento de poder haberme desarrollado en mi trabajo y mi vida; necesito lograr mis ambiciones, sean casa, respeto, estudios o aquello que no he obtenido todavía.

Creo que son necesidades básicas de cualquier ser humano, especialmente las mujeres, que tienen tantas carencias por ser el piso más bajo. También es la mujer que recibe el impacto más fuerte en esta Argentina de hoy, dónde la mujer no tiene acceso al trabajo por estar marginada en muchos de sus roles, y en esta transformación del estado no nos queda duda que se le destina la pobreza a la mujer. Pero existe una calidad muy admirable en toda mujer que es la superación por la sobrevivencia. Ese poder es un potencial sin limites. Nosotras las mujeres tenemos poderosas reservas para las luchas.

En un mundo basado en los adelantos técnicos, necesitamos desarrollar a las más marginadas, las que quedan afuera de todo contexto económico. Empecemos a desahogar en busca de una liberación.

Como una líder latinoamericana que se encuentra en diferentes frentes de las mujeres veo la posibilidad de poder hacer cambios en nuestras vidas y empezar a pensar en una forma diferente como seres totalmente humanas.

Un saludo a todas las mujeres de escucha mutua, y espero acepten esta propuesta y espero sumen sus experiencias a esta y me hagan llegar sus noticias.

Alicia Ochoa
Buenos Aires, Argentina


Translation of preceding article:

Women and Poverty

We cannot continue justifying poverty in Latin America, where there are some two hundred million poor. It makes no sense to think that things must stay this way.

Are we poor because we haven't developed, or are we unable to develop because we're poor? What impact does poverty have on women?

• Lack of work. Women are last to be hired in every field, such as factory work, professional work, and domestic

• Lack of education and job training. Millions of women have no access to

• Marginalization in the workplace. Women receive the lowest salaries, and there are also jobs which are not taken into account and for which no salary is given, such as being housewives and

• Judicial discrimination, with lack of maternity leave and health rights.

Is misery the destiny of so many women - glorious, suffering women searching for an exit from our poverty and an end to a life permanently filled with sacrifice?

Those of the least economic means make up the majority of immigrants in the poorest provinces and countries. In the face of this uprooting, and racism and unemployment, they try to carry on with paupers' lives, with the specter of prostitution as their only economic exit.

How do women carry on with our lives without access to credit, technical or educational assistance, or living quarters? There are no existing ways for us to boost our insignificant salaries or get paid for the unrecognized work we do at home.

Furthermore, if a government eliminates "superfluous" spending by introducing fiscal reform, and adjusts its program of education and health, the most likely to suffer from this are women, elders, and young people.

How can we begin to discharge the strong impact of this on our lives? What is to be done about our impotence? Can we increase our power and begin to liberate ourselves from this oppression?

Do we begin to share our experiences and support each other to re-emerge?

My proposal is to begin by obtaining those basic necessities that a person needs to be a full human being and then discharge our chronic patterns.

1. Physical needs. We cannot achieve anything in a state of hunger, pain, exhaustion, discouragement because of overwork, lack of sleep.

2. The need for security. We need a house and other vital things such as medicine, clothing, money to pay bills.

3. The need for social security. We need to be able to have friends, to go to a party, to go to the cinema, to love and be loved, to belong to a club, to have a hobby, to participate with others in a sport.

4. The need for respect. Respect will contradict the lack of self-esteem, the feeling that we are not respected because we are poor or female, the feeling that we are a nobody.

5. The need for self-realization. We must become our real selves, show our talent and need to develop in our jobs and our lives, fulfill our ambitions, whether they be owning a house, having an education, or receiving respect.

I think these are basic needs for any human being, but especially for women. It is the women who suffer most in Argentina. We have no access to work, and the state has no doubt that our destiny is poverty. Still, there exists an admirable quality in all women - the ability to overcome through survival. This power is potentially without limits. We women have powerful reserves for these struggles.

In a world based on technological advance, we have to develop the marginalized and those left out of the economic picture. Let us begin to re-emerge in search of liberation.

As a Latin American leader who finds herself on different fronts of our struggles, I see the possibility of being able to change our lives, as complete human beings.

Greetings to all the women of Co-Counseling. I hope you accept these proposals, add them to your experiences, and send me your news.

Alicia Ochoa
Buenos Aires, Argentina


Last modified: 2017-05-06 23:35:41-07