Conexión humana y sexo

Tim Jackins, Persona de Referencia Internacional para las Comunidades del Proceso de Reevaluación

NUESTRA VISIÓN ACERCA DE LA CONEXIÓN HUMANA

Gracias a los años de trabajo que llevamos en RC, hemos desarrollado una visión coherente de lo que creemos que puede ser la conexión natural entre seres humanos. Nuestra frase más simple ha sido que el amor es lo que dos seres humanos sienten mutuamente de modo natural. Esto es así para cualesquiera dos seres humanos.

Parece que niñas y niños llegan al mundo con la esperanza de que alguna persona similar a ellas y ellos esté allí esperándolos para interactuar con ellas y ellos de un modo consciente, inteligente, y reflexivo. Por lo visto, todas y todos llegamos con nuestra propia inteligencia intacta y en funcionamiento, y con la expectativa completa de que allí habrá otra inteligencia con la que interactuar.

NUESTRA FALTA DE CONEXIÓN

Debido a nuestra falta de información acerca de las y los humanos recién nacidos, casi siempre llegamos al mundo sin que nos esperaran personas adultas conscientes de la existencia de nuestra inteligencia. A causa de las condiciones de vida de nuestros padres y madres y del resto de personas adultas a su alrededor, a causa de las angustias que sufrieron y no pudieron desahogar, y, en particular, a causa de la naturaleza opresiva de la sociedad en la que vivían, llegamos al nacimiento y no encontramos otra inteligencia que pudiera permanecer consciente de nosotros y nosotras. Debido a que en nuestro nacimiento éramos mucho más incapaces físicamente, necesitamos otra inteligencia humana que tuviera más información, que hubiera desarrollado más capacidad física, y que fuera capaz de pensar en nosotras y nosotros, atender nuestras necesidades y, en especial, ayudarnos a desahogar cualquier angustia que adquiriéramos. Esto no ocurrió. En su lugar, a menudo la separación y la inconsciencia dominaron nuestros primeros días. A medida que fueron creciendo en nuestros primeros años la separación, la falta de consciencia, las angustias dirigidas hacia nosotras y nosotros, y la falta de apoyo para desahogar, perdimos nuestra esperanza de estar estrechamente conectadas con otra inteligencia.

A medida que fuimos creciendo, desarrollándonos físicamente y aprendiendo acerca del mundo, siguió viéndose decepcionada nuestra expectativa inicial de estar conectadas y conectados con otra inteligencia como la nuestra. Parece que en algún momento de nuestra vida, se hicieron bastante fuertes las angustias relativas a la falta de conexión que se habían ido acumulando, de modo que desarrollamos patrones de angustia crónicos que nos llevaron a vivir vidas de aislamiento mental. En las garras de estos patrones, dejamos de intentar comunicar gran parte de nuestro pensamiento y dejamos de esperar que otras personas tuviesen mucha consciencia. Esto a veces se ve como algo triste, como el fin de la infancia, pero también es visto como algo normal, como que no hay nada que esté mal, como algo inevitable.

LA SOCIEDAD SUGIERE QUE EL SEXO SERÁ NUESTRA ÚLTIMA OPORTUNIDAD

Si desde el principio hubiéramos tenido a alguna persona que hubiera podido ser consciente de nosotras y nosotros, nuestras vidas habrían sido enormemente distintas. Habríamos seguido viendo la conexión real con otro ser humano como algo posible y no nos habríamos rendido en cuanto a tener tal conexión. Si además hubiéramos tenido la suficiente fortuna de estar bajo el cuidado de una persona que nos permitiera desahogar continuamente nuestras angustias, habríamos mantenido nuestra esperanza y perseguido la conexión con otras personas, aprendiendo mucho sobre relaciones a medida que lo hacíamos, y desahogando cuando teníamos dificultad.

Si nos hubiera ocurrido esto, entonces habríamos tenido más de una década, antes de madurar sexualmente, para aprender acerca de las relaciones y desarrollarlas. Si, además de esto, hubiéramos crecido con acceso a información, entonces, en el momento de la madurez sexual, habríamos sido capaces de pensar acerca de sexo y acerca de qué querríamos conocer y probar, y de con quién desearíamos intentar cosas. Creo que habríamos encontrado interesante el sexo, pero dudo que habríamos tenido las fascinaciones rígidas con el sexo que tantas y tantos tenemos.

Por desgracia, fue muy distinto para todas y todos. Para el momento de nuestras vidas en que nos desarrollamos sexualmente, habíamos estado luchando durante años por nuestra conexión con otras personas y teniendo grandes dificultades para establecer buenas relaciones. También tuvimos que ser durante muchos años víctimas de las angustias sexuales de otras personas, entre las que estuvo el abuso sexual; y como se nos denegó el acceso al proceso de desahogo, adquirimos muchas angustias acerca del sexo –muchos miedos y repugnancias, muchas necesidades congeladas[1] y fascinaciones, y muchas situaciones en las cuales no podíamos pensar bien acerca del sexo.

En el contexto de familias y sociedades que nos inculcan angustias que nos llevan a sentirnos aparte y diferentes de otros humanos, la sociedad nos presenta el sexo como nuestra última posibilidad de obtener conexión humana (en especial, si somos niños –a las niñas se les permite más contacto entre ellas, así que no son tan vulnerables a esta manipulación). Cuando alcanzamos el momento de nuestro desarrollo sexual, casi todas y todos nos sentimos muy distantes de otras personas, y dada esta posibilidad de estar cerca de alguien, casi todas y todos vamos lo más rápido que podemos a ver si hay allí alguna oportunidad de conexión humana verdadera. Sin embargo, nos han inculcado tantas angustias sexuales que en ese momento pocas personas son capaces de realizar buenas conexiones entre sí. Además, nuestras angustias relativas a tener contacto real con otros humanos están muy enredadas con nuestras angustias sobre sexo; así que la mayoría de nosotras y nosotros, en especial si somos hombres, somos incapaces de imaginar una relación íntima, afectuosa y cercana con alguien a menos que ésta sea una relación sexual.

SOMOS SEXUALES

Los seres humanos somos criaturas sexuales. La reproducción sexual fue un importante paso en la evolución, y fue transmitida hasta nosotros y nosotras a través de la rama de evolución. El sexo es parte de ser humano, y, al igual que cualquier otra parte, es buena. El sexo es una parte instintiva de ser humano, y, al igual que otros instintos, está bajo el control de la inteligencia, la cual evolucionó mucho después. El sexo podría ser y será una parte buena, interesante y disfrutable de ser humano y de estar con otros humanos, si podemos desahogar las angustias que interfieran con que sea así.

A menos que desahoguemos estas angustias y consigamos quitarlas de nuestro camino, estarán interfiriendo continuamente con nuestra cercanía mutua y con nuestra capacidad de ser conscientemente sexuales entre nosotras y nosotros. Es frecuente que cuando nos mostramos sexualmente cercanas, inclusive cuando es con la persona más cercana a nosotras y con la que más compromiso tenemos, nuestra mente no se mantiene en el presente con la persona con la cual estamos. Más bien, la restimulación nos empuja y lleva hacia rígidas imágenes que provienen de nuestras angustias. Cuando esto ocurre, nos privan de la cercanía sexual real que estamos buscando.

HOMBRES

Debido al modo particular en que la sociedad ha tratado a los hombres desde su niñez, tienden a acabar teniendo grandes patrones de aislamiento y un gran sentimiento de soledad, lo cual los deja, por una parte, desesperados por tener contacto con otras personas y, al mismo tiempo, sin ninguna esperanza de conseguirlo. Ambos sentimientos se mezclan con angustias conectadas con el sexo. Desde hace mucho tiempo, la sociedad ha usado las angustias sexuales de los hombres con el fin de manipularlos y confundirlos. (La sociedad ha comenzado a poner en su punto de mira a las mujeres del mismo modo). Uno de los efectos de tener angustias sexuales y no tener oportunidad de desahogarlas es sentir vergüenza por los deseos rígidos y los patrones compulsivos, al mismo tiempo que se sienten desesperados por tener sexo, manejados por rígidos deseos de sexo, que se disfraza como la única posibilidad de conseguir contacto humano. Estar atrapados en comportamientos sexuales compulsivos, y ser criticados por ello, nos hace a menudo ser reservados y estar a la defensiva.

MUJERES

Las mujeres son víctimas del sexismo desde el primer día de sus vidas. Muchas mujeres sufren maltrato y abuso sexual desde muy niñas, lo que, desde luego, tiene un importante efecto en sus patrones angustiosos relativos a las áreas del sexo y la cercanía. Al mismo tiempo, a las niñas se les suele permitir mucha más cercanía y contacto, al menos entre ellas, que a los niños, lo que las capacita para mantener la idea de cercanía de maneras en que los niños muy rara vez pueden. A causa de esto, las angustias de las mujeres relativas a la cercanía y al sexo están mucho menos entrelazadas, por lo que las mujeres ven con mucha menor frecuencia el sexo como la única posibilidad de cercanía. Por el contrario, es más probable que las mujeres tengan daños provenientes de haber sido forzadas hacia la conducta sexual como requisito para tener cercanía.

IDENTIDADES

Ya sea estando de acuerdo con y aceptando las angustias de la sociedad relativas al sexo, ya sea rebelándose en su contra, casi todas y todos terminamos con alguna identidad sexual, que está basada en nuestras angustias relacionadas con la conexión humana y el sexo y en  nuestros daños provenientes de la opresión.

En RC hemos llegado a darnos cuenta de lo maravillosamente única que cada persona es, y de lo maravillosamente única que puede ser cada relación entre cualesquiera dos personas. Como bien sabemos nosotras y nosotros, las angustias no desahogadas nos pueden hacer actuar con rigidez, sin usar nuestra inteligencia completa, flexible y única. Cuando las angustias se acumulan en nuestra mente, empezamos a pensar de nosotras y nosotros en los términos del grupo de personas que fue víctima de angustias de una manera similar a la nuestra. Pensamos de nosotras y nosotros como mujeres, como trabajadores y trabajadoras, como personas africanas, etc. como si esas identidades nos definieran. Aún cuando todos esos grupos son sectores de la población de los que sentir orgullo, y aún cuando cada uno de ellos ha contribuido de importante manera al conocimiento y a la cultura humanas, adoptar de una manera simple y permanente una de estas identidades puede implicar aceptar una perspectiva que haya sido formateada por las angustias inculcadas y dirigidas hacia tal sector de la población, y puede dar como resultado una imagen limitada de nosotras y nosotros.

En RC hemos desarrollado un proceso de tres pasos para trabajar, hacer sesiones y desahogar acerca de la identidad, el cual nos permite conocer a las personas como nosotras y sentir orgullo por ellas, sin limitarnos por las angustias relacionadas con la identificación. Los pasos son: 1) reclamar orgullosamente la identificación y tener sesiones acerca de sentir orgullo del grupo de cualquier manera en que nos asociemos con él, y acerca de los sentimientos movidos al reclamar la identidad; 2) desahogar las dificultades relativas a la identidad que tengamos, y cualquier manera en que el grupo nos restimule; y 3) renunciar a la adhesión o apego a la identidad, y desechar cualquier modo en que nos asociemos a ella y nos limitemos por ella, y seguir creciendo de nuestra manera propia y única, al mismo tiempo que no perdemos el conocimiento y las capacidades que hemos obtenido al reclamar la identidad y al relacionarnos con las personas del grupo.

IDENTIDADES SEXUALES

La sociedad nos ha empujado a todas y todos a adoptar una identidad sexual. La mayoría hemos terminado identificándonos como heterosexuales. Algunas personas nos hemos identificado como gay, lesbiana, bisexual u otra identidad no promovida por la sociedad. Independientemente de la identidad que hayamos adoptado, no hemos escapado a las angustias acerca del sexo o de la conexión con otras personas. Todas nuestras identidades sexuales incluyen muchas angustias acerca del sexo que nos confunden y nos dificultan pensar acerca de la cercanía sexual sin ser invadidas por sentimientos de deseos desesperados o de miedo. De hecho, es difícil decir con cuánta conciencia y reflexión somos capaces de elegir cualquiera de las identidades sexuales, dada la pesadez de la angustia sexual que llevamos almacenada.

Adoptar una identidad distinta a la heterosexual puede permitirte cuestionar las limitaciones y confusiones relativas a la cercanía y al cariño que son parte de la identidad heterosexual. Rechazar esas limitaciones te puede permitir desarrollar el cariño y la conexión que la sociedad considera. “fuera de los límites”. Esto puede ser muy importante y humano. Las comunidades basadas en identidades no heterosexuales han dado a sus miembros un lugar apartado de la desaprobación y del ataque de la sociedad en el que poder perseguir conexión humana. Todas y todos tendríamos oportunidades de desarrollar mayor cariño y conexión con cualquier persona que eligiéramos, a no ser por las angustias relativas a la conexión y al sexo que son parte de la sociedad en la actualidad.

Estas angustias son una de las bases de la opresión de todas las personas que no se identifican como heterosexuales. Las personas que no se identifican como heterosexuales enfrentan una opresión que ha sido brutal, destructiva y mortal. Algunas veces ha sido también negada, sutil y oculta. Debido a que todas las personas tenemos angustias sociales relacionadas con la cercanía y el sexo, se nos hace enormemente difícil pensar bien acerca de esta opresión. Algunas personas dramatizamos y actuamos de manera ciega y abierta el papel opresor de la angustia que se nos inculcó. Algunas personas intentamos ocultar los efectos de la angustia en nosotras, aun cuando nuestro pensamiento está distorsionado por ella y actuamos disimulada y secretamente según el mismo. Algunas personas tratamos de detener los efectos de la angustia en nuestro pensamiento mediante la simple decisión de aceptar todo aquello acerca de lo cual se nos hace difícil pensar, y tomamos, por tanto, una posición liberal. No podemos lograr una posición inteligente y eficaz en la práctica sin desahogar por completo las angustias que todas las personas tenemos en esta área.

Ninguna persona debiera ser oprimida nunca por su identidad sexual. Todas y todos debemos oponernos a tal opresión, independientemente de la identidad sexual que cada cual tenga. Oponerse a esta opresión es un acto en interés propio y personal, ya que, si bien dicha opresión se dirige a grupos concretos, es usada para reprimir y manipular a todas y todos. Es en nuestro propio interés personal que debemos oponernos de manera activa a esta opresión ahora, y tener sesiones de Co-Escucha acerca de las identificaciones y confusiones sexuales causadas por nuestras angustias, de manera que podamos pensar con mayor claridad y actuar con mayor eficacia en su contra. Éste es el trabajo que nosotras y nosotros en las Comunidades de RC nos hemos comprometido a hacer.

TRABAJO PARA TODAS Y TODOS

Trabajar acerca de las angustias sexuales es útil para todas y todos. Estas angustias distorsionan y deforman nuestras perspectivas y elecciones. Debido a que son tan omnipresentes y tan constantemente restimuladas, todas y todos necesitamos cuestionar todo lo que pensemos acerca del sexo, todo lo que creamos saber acerca del sexo, y todo aquello que sintamos acerca del sexo, independientemente de quienes seamos. Si queremos estar libres de angustias relacionadas con sexo, o con cualquier otro tema, necesitamos cuestionar todo y usar el proceso de desahogo acerca de todo, sin limitaciones. Debemos cuestionar y desahogar acerca de las cosas que siempre hemos creído, las cosas que más deseamos, y las cosas por las cuales sentimos una dependencia desesperada y urgente. Si desahogamos todas las partes angustiosas de estas cosas, tendremos mejores vidas.

TRABAJO IMPORTANTE 

Tener sesiones y desahogar acerca de todas nuestras angustias relacionadas con sexo es importante por varias razones. Es importante para que recuperemos claridad acerca de este aspecto de nuestras vidas y para que nos liberemos por completo de angustias. Es importante para que, de manera constante y regular, nos convirtamos en mejores escuchas mutuas acerca del tema de las angustias sexuales, incluso para aquellas personas víctimas de la opresión social en esta área. Debido a que estas angustias vienen de daños que ocurrieron tan pronto en nuestras vidas, son angustias conectadas a muchas áreas de nuestras vidas, por lo que desahogar acerca de ellas nos trae aumentos importantes de conciencia, a menudo en áreas que nos habrían parecido sin ninguna relación.

Además, al tiempo que la sociedad tiene mayores dificultades para mantenerse y mantener su sistema económico irracional, se hacen intentos aún mayores por restimular a casi toda la población. Un número cada día mayor de esos intentos se dirigen a restimular a la gente acerca del sexo. Esos esfuerzos siguen aumentando de manera más numerosa, desesperada y explícita. El capitalismo intenta de manera aún más dura vender un conjunto de productos cada vez mayor por medio de conectarlos con la restimulación sexual. Ahora son aceptados en los medios de comunicación anuncios publicitarios que usan el sexo de manera lo suficientemente descarada como para haber provocado una demanda judicial hace tan solo unos pocos años. Una consecuencia de esto, por supuesto, es la continua objetificación[2] de las mujeres, el fomento del sexismo y de las confusiones acerca de la existencia del sexismo. Hay también una mayor objetificación de niñas y niños y jóvenes.

La continua granizada de restimulación sexual nos afecta a todas y todos, y restimula nuestras angustias sexuales muchas, muchísimas, veces cada día. Las angustias sexuales no son peores que otras angustias, ni nada distintas en lo básico, pero tienen su efecto el constante ruido de su restimulación y nuestra falta de oportunidades para desahogarlas. Es poco probable que decrezca en un futuro cercano el número de intentos por restimularnos en esta área. Quienes han sido victimizadas por la sociedad debido a su identidad sexual han tomado acción en primer lugar para tener sesiones acerca de sus angustias relacionadas con sexo. Todas y todos necesitamos desarrollar modos de empezar un desahogo permanente acerca de todas estas angustias.

TRABAJAR ACERCA DE LAS ANGUSTIAS SEXUALES

Memorias sexuales tempranas

Muchas y muchos en RC hemos sido capaces de tener sesiones eficaces acerca de angustias relacionadas con sexo, y de disminuir de manera significativa su influencia en nuestras perspectivas y conductas. Hemos tenido más dificultades para encontrar formas de tener sesiones eficaces acerca de ellas de una manera continua. Esto ha sido cierto porque nuestros daños sexuales ocurren a menudo muy pronto en nuestras vidas y de manera muy dura. Esto ha sido cierto asimismo porque nuestras y nuestros co-escuchas también tienen angustias sexuales, lo que nos dificulta tener suficientes recursos en nuestras sesiones. Y ha sido cierto debido a los continuos esfuerzos que la sociedad hace para restimular a todo el mundo en el tema del sexo. Todas estas cosas nos hacen mucho más difícil ser mejores escuchas mutuas, más capaces de pensar y ser conscientes.

La parte de nuestro trabajo en esta área que ha sido por mucho la más eficaz de una manera continua ha sido el desahogo acerca de las memorias sexuales tempranas. Al hacer este trabajo, la gente sigue dando pasos importantes en su liberación de las angustias. Gran parte de ese trabajo ha sido realizado en clases y talleres. En ese trabajo, se anima a la persona participante a buscar todas las memorias que estén relacionadas de cualquier manera con sexo. Aunque en un principio se desconozca la relación, el hecho de que la memoria aparezca en respuesta a la pregunta que hace la o el escucha acerca de las memorias sexuales tempranas es suficiente para decidir seguirla con el fin de buscar y desahogar cualquier angustia relacionada con ella.

Este trabajo es importante, empodera y es útil, continuará y crecerá, y tendrá su buen efecto. Por favor, consigue y lee los folletos de RC Una teoría racional de la sexualidad, de Harvey Jackins, y Desahogar las memorias sexuales tempranas, de Joan Karp.

Restimulaciones Present-day

Debido a la manera en que nuestro material sexual es continuamente puesto en el punto de mira, es también útil para nosotros y nosotras tener oportunidades de trabajar sobre las re-estimulaciones recientes del mismo. Sin embargo, la mayoría tenemos grabaciones de angustia de vergüenza, bochorno, y reserva relacionadas tanto con la sexualidad como con nuestras angustias sexuales, las cuales nos dificultan que pensemos en trabajar en esta área en una sesión de Co-Escucha. El hecho de que todas y todos nuestros co-escuchas parezcan tener angustias muy similares lo hace aún más difícil.

Éstas son únicamente angustias y es posible desahogarlas por completo, pero puede ser un desafío real encontrar la atención consciente que necesitamos para usar el proceso de desahogo en su totalidad. Las ocasiones más seguras y útiles  se han dado en grupos pequeños compuestos por co-escuchas con experiencia que se conocían bien entre sí. A menudo, tener una buena co-escucha en una sesión no nos ha dado el recurso suficiente o la claridad suficiente para trabajar sobre este material. Para la mayoría, nuestras angustias en esta área son tales que necesitamos la atención de más de una persona para sentir confianza y poder desahogarlas.

Casi todas y todos tenemos muchas angustias profundas conectadas con sexo, y el desahogo continuo de los daños tempranos hará que tengamos un acceso más fácil al desahogo de las angustias conectadas con sexo. Además de que busquemos eso, estoy proponiendo también que co-escuchas con experiencia consideren hacer sesiones sobre las fascinaciones, inhibiciones, repulsiones y deseos rígidos que son re-estimulados frecuentemente; pero que no hagan esto en sesiones de pareja, sino con al menos otras dos (y preferiblemente tres) co-escuchas del mismo género. (A medida que desahoguemos más en esta área y ganemos más criterio y perspectiva, podremos elegir con más flexibilidad nuestras co-escuchas –varones y mujeres—pero eso será después). Como siempre, deseamos ser (y encontrar) co-escuchas que tienen atención y conciencia.

En estas sesiones, es importante que todas y todos, por una parte, seamos conscientes de que tenemos angustias conectadas con sexo y, por otra, que se lo hagamos saber a las demás co-escuchas. No es algo que nos ocurra únicamente a nosotras y nosotros, ni solamente a otra persona. Nadie que haya crecido en sociedades como las nuestras puede librarse de ser dañado o dañada en esta área. Cada uno y cada una tenemos nuestra propia colección de sentimientos (incluido la insensibilidad), debido a nuestras angustias conectadas con sexo. Me gustaría que en estas sesiones todos y todas terminemos con el secretismo acerca de la manera en que nuestro material sexual se manifiesta en nuestra mente y cómo se nos re-estimula. Quiero que hablemos de ello y lo comuniquemos a otras personas. (Como en todas nuestras sesiones, tenemos el compromiso de la confidencialidad). Ha sido útil durante las primeras sesiones de estos grupos que los turnos sean de diez o doce minutos.

Algunas de las cosas sobre las que podríamos empezar a hablar: 

1.     Tener un cuerpo, nuestras partes del cuerpo, lo que nuestro cuerpo hace,

2.     Las cinco cosas con las que sentimos mayor fascinación en relación al sexo y a los cuerpos,

3.     Las cosas que nos gustaría intentar sexualmente,

4.     Las cosas que no queremos intentar sexualmente,

5.     Las cosas que esperamos que nunca nadie nos pida hacer sexualmente.

Todos y todas sabemos que muchas de estas cosas están conectadas con nuestras angustias, pero no hemos sido capaces de desahogar sobre ellas y liberarnos de su efecto. Puede que no reconozcamos aún algunas de ellas como provenientes de una angustia. A medida que seamos capaces de desahogar, nuestros pensamientos y perspectivas cambiarán. Solamente con suficiente desahogo podremos pensar con suficiente claridad como para decidir cómo queremos que sea nuestra vida en el área del sexo y la cercanía.

PODEMOS ACLARAR NUESTRO PENSAMIENTO

Al desahogar nuestras angustias relacionadas con sexo, nuestro pensamiento cambiará y se desarrollará, nuestras mentes dejarán de ser tan rígidas y estar tan fascinadas con angustias o tan asustadas por lo que repelen, y cambiará lo que deseamos para nosotras y nosotros en relación con el sexo y la cercanía. Cada una y uno tendremos que ver cómo cambia nuestra propia mente, y cada cual tendrá que tomar decisiones acerca de lo que hacer sexualmente.

Hemos visto aparecer cambios en personas que han trabajado de manera constante para limpiar esta área de sus vidas. Personas cuyas angustias las habían hecho sentir repulsa hacia el sexo y las habían mantenido asustadas, han tomado un interés por el sexo, pero sin fascinarse por él. Personas que han tenido fascinaciones urgentes por cosas sexuales han perdido su fascinación. Poco a poco, el sexo se ha convertido en un tema que ocupa la mente mucho menos de lo que lo hacía antes, y si bien parece que persiste un cierto interés en el sexo, tiende a desaparecer el interés por tener sexo con una persona del mismo género. Se han desahogado los deseos de tener compañera o compañero sexual con una apariencia física exactamente determinada, o de que sean modelos de un estereotipo sexual concreto, al igual que se ha desahogado toda compulsión por tener sexo con muchas personas. Esto ha llevado a las personas a ser capaces de pensar acerca de lo que quieren en su cercanía sexual y de elegirlo conscientemente. La gente ha conseguido pensar mejor acerca de lo que tiene sentido para ellas y ellos y sus compañeras sexuales, y ha mostrado desarrollar la capacidad para pensar acerca de y conectar con sus compañeras y compañeros de manera más completa durante las actividades sexuales.

Ésta ha sido nuestra experiencia hasta el momento. Es importante que se conozca la información que hemos conseguido obtener de nuestro trabajo en esta área, al igual que ocurre en cualquier área, pero dicha información no tiene el objetivo de sustituir el desahogo y el pensamiento propios de cada cual. Podemos sacar mayor utilidad a esta información cuando la aceptamos como un desafío con el objetivo de liberarnos de angustias, para así poder aclarar cada cual nuestro pensamiento e ideas en esta área, tal y como en cualquier área de la realidad.

A nadie se le requiere aceptar nuestra experiencia, y cada una y uno puede tomar sus propias decisiones, independientemente de que estemos o no en desacuerdo. Pero como ocurre con todo acerca de lo que trabajamos en RC, no tiene sentido ignorar la información que adquirimos, sino usarla para que nos guíe y nos desafíe a ver qué angustias tenemos en esta área. Es útil asumir en cada una de nuestras sesiones que “son patrones de angustia grabados casi todo lo que todas y todos hemos pensado que es racional o inherente y natural en el tema de nuestra sexualidad” (Harvey Jackins, Una teoría racional de la sexualidad, página 2, y La realidad benigna, página 186). De similar manera, debemos ver como posiblemente proveniente de angustia cualquier sentimiento que podamos tener acerca de que nuestra biología sexual individual no es correcta.

Todo lo que hemos descubierto mediante nuestro trabajo será desarrollado y será cuestionado, justo de la misma manera en que deberíamos cuestionar cualquier cosa con el fin de pensar por completo acerca de ella. Pero los desafíos verdaderos y útiles no vienen de nuestras opiniones. Por el contrario, vienen de la experiencia de tener sesiones y desahogar, lo que nos permite a todas y todos pensar con mayor claridad.

RECLAMAR NUESTRA CONEXIÓN

Todas y todos estamos implicadas en un esfuerzo importante por eliminar los efectos de las angustias en nuestras vidas y en las vidas de todos los seres humanos. Al hacerlo, estamos reclamando nuestra completa inteligencia y nuestra conexión mutua. Es una importante parte de este proceso desahogar cualquier angustia que nos confunda acerca de las demás co-escuchas o acerca de lo que queremos entre nosotras y nosotros.

Present Time No. 160, July 2010
Traducción: Juan Manuel Feito y Emilen Castro Oteo. (País Vasco, 2013).


[1] Necesidad congelada o rígida es un término usado en RC para designar un daño que ocurre cuando una necesidad racional no es satisfecha en la infancia. El daño fuerza a la persona a seguir intentando satisfacer la necesidad en el presente, pero la necesidad congelada no puede satisfacerse, solo puede ser desahogada.
[2] Nota de traductor: no he encontrado una palabra castellana para traducir la palabra inglesa “objectification”, el trato de seres humanos como si fueran objetos o cosas.


Last modified: 2017-05-06 23:35:41-07