Una introducción reciente a la coescucha/el proceso de re-evaluación

Una lección por Tim Jackins en Re-evaluation Counseling Community Resources, en Seattle, Washington, Estados Unidos, noviembre 2007 

Bienvenidos, de todos modos, usted ha llegado aquí. Me llamo Tim Jackins y yo soy parte de este operación. Se llama coescucha o el proceso de re-evaluación. Hay muchas partes de este proceso, la mayoría que no son aparentes en esta aula. Coescucha empezó con unas personas en los años 50 con unas ideas sobre cómo somos los seres humanos, dónde nos confundimos y nos perdimos, y cómo cambiar cosas para guardar las mentes con más capacidad, disfrutar la vida, y tener vidas más largas. Durante estos cincuenta y tal años, hemos involucrado muchas personas y hemos descifrado mucho. Hemos publicado muchas revistas. Grupos diferentes tienen sus propias revistas de cómo han usado estas ideas en sus circunstancias.

Puedo darle un resumen de las ideas básicas. Pienso que no van a ser desconocidas. Quizás suenan un poco raras en unas maneras, pero va a querer que son precisas, si las cree o no, porque son una colección de ideas llenas de esperanza – estas cosas que asumimos de los seres humanos. Todo nuestro trabajo las apoya, pero son suposiciones porque no las podemos probar en ninguna manera definitiva. 

Inteligencia enorme y extensa

Primero, asumimos que usted es tremendamente inteligente, que tiene más inteligencia que nunca ha soñado tener. La tiene. La tiene. La tiene. Aparentemente, cada ser humano nace con una inteligencia enorme, a menos que un daño físico se haya pasado con el cerebro. Si éste no le ha ocurrido, usted es tremendamente inteligente. No podemos decir si es más o menos inteligente que otra persona, pero si hay diferencias, son tan pequeñas en comparación a la inteligencia que tiene y por eso no importan. Las personas estás confundidas cuando luchan con “quién es más inteligente que quién” porque éste no realmente tiene nada de ver con los seres humanos y su inteligencia, sino una confusión.

Pensamos que la inteligencia humana es única, que los seres humanos piensan en una manera diferente de otras criaturas. Unos de nuestros primos se nos parecen en muchas maneras, incluyendo poder hacer cosas que otros animales no pueden. Sin embargo, ningún otro animal es exactamente como nosotros. Se ve este por observar – ningún otro especie construye cosas como nosotros o tiene ventanas de vidrio o ha podido rehacer el ambiente como hemos hecho. Ningún otro especie ha podido viajar por todo el mundo y sobrevivir y tener vidas buenas en todos los ambientes diferentes. Requiere algo para hacer esto y obviamente lo tenemos. Éste no indica que somos inteligentes todo el tiempo o que no cometimos errores o estropeamos grandes partes del mundo, pero sí tenemos cierta habilidad de pensar y descifrar las cosas.

 El placer entusiasta de vivir

También, pensamos que inherentemente las personas disfrutan vivir, que están emocionadas de estar vivos. La mejor palabra para que encontramos es gusto de vivir. Es el estado del mente humano cuando nada se la ha interferido. Es como los niños pequeños – se levantan y inmediatamente están listos. Quieren empezar el día ahora mismo, y les despiertan a sus padres que ya no tienen esta perspectiva. Los jóvenes están vivos y a ellos les encanta estar vivos. Quieren probar todo que ven. No les importa si no saben hacerlo. Tener éxito no es el propósito. Quieren probarlo, a ver cómo es estar vivo en todas estas maneras.

Comunicar y cooperar con uno al otro

Pensamos que otra parte de ser un ser humano es disfrutar comunicar y cooperar con otros seres humanos. No hay nada tan interesante a nosotros que otra mente, probablemente porque no hay nada tan compleja con la que podemos relacionarnos. Hay muchas cosas interesantes en el universo pero nada tan emocionante como compartir ideas o cooperar para hacer algo juntos. Queremos cooperar y comunicar.

Pensamos que todo esto es natural para cada uno de nosotros, que es la manera en que personas vivirían naturalmente. Sin embargo, sospecho que haya momentos en la vida que no son así, momentos en que usted no sea inteligente, entusiasta, o cooperativo. Momentos, sólo momentos. Pequeñas excepciones. Quizás hay alguien con quién usted no disfruta estar o con quién es difícil comunicar. O, quizás despertarse esta mañana no ha sido tan lleno de alegría. O, tal vez no ha salido bien en arreglar otra manera de existir en el mundo- que la casa que ha construído se ha caído, o ha decidido mudar a un lugar donde siempre hace frío. Hacemos malas decisiones y nos atascamos. Tenemos dificultad entre nosotros.

Errores

Tener nuestra inteligencia no significa que no cometimos errores. Significa que aprendemos de estos errores. Un error es solamente un error- algo no pasó como lo queríamos pasar. Mire a los jóvenes. Si aprenden lanzar una pelota a otra persona, van a lanzar la pelota y la pelota se va a otra dirección porque no tienen el control. A los niños, éste no les importa. Los mira intentar y intentar otra vez, y la pelota llega más cerca de la otra persona con cada esfuerzo. Aprenden de cada intento. Cuando los adultos cometen errores, se rinden. O, hacemos el mismo error muchas veces. Quizás quemamos los huevos de la misma manera, o golpeamos la pierna en la misma mesa, o no recordamos abrir la puerta. Una y otra vez, cometemos errores y no aprendemos. Cometemos errores en las relaciones.

Salimos lastimados y desarrollamos patrones de angustias

Cometer errores con repetición y rendirse son partes de la vida, pero pensamos que no son parte de el funcionamiento innato de ser humano. Pensamos que son un resultado del daño que recibimos. Parece que cuando se nos hace daño, las mentes no pueden funcionar en su manera natural y actuamos en maneras que no son pensativos y se van mal las cosas.

Tenemos problemas en las relaciones. Los padres – los vemos como un ejemplo? Hay lugares donde atascamos con los padres. Cada vez que volvemos a casa (sólo necesitamos caminar por la puerta y escuchar el tono de voz o oler el olor de la casa), todas las viejas dificultades entran en nuestras mentes. Éste es porque cuando se nos hace daño, las cosas congelan en la mente. Las cosas no son bien pensadas como en las mentes no heridas. Decimos que se forma un patrón de angustia. Todo en este incidente horrible se junta y está sin digerir. Las mentes no lo pueden dar sentido y respondemos de una manera sin pensar bien.  Nos damos la vuelta y salimos pisando fuerte por la puerta – o lo que sea el hábito en la familia para resolver trastornos. Es mal porque perdemos la oportunidad a descifrar algo, pero también la herida nos causa problemas en el futuro, cuando estamos en una situación semejante. Cada vez que volvemos a casa, es más difícil. Nos perdemos más rápidamente. Dónde todos estos sentimientos viejos y difíciles vienen en esta manera, lo llamamos reestimulación.

Enseñé en una universidad de comunidad por unos 30 años y fue muy claro que los estudiantes habían recibido una colección de patrones de angustias relacionados a aprender en escuelas. Volvieron a la escuela porque querían. Habían cosas que querían aprender. Pero, los podía ver caminar por la puerta e ir más lentos por todas las memorias de las dificultades anteriores en la escuela. Buscarían un asiento y se sentarían y un porcentaje se dormiría. Todos los sentimientos viejos de estar derrotados, aburridos, de no entender, volverían a la memoria y literalmente los estudiantes se desmayaron con dormir. Si usted asistió mucho a la escuela, seguro que ha tenido este tipo de experiencia – abrir un libro de texto, mirarlo, y quedarse dormido. Algo así ha pasado a casi todos. Es un resultado de la manera en que nuestra inteligencia se interrumpe por patrones de angustias.

Se ocurre mucho. Cuántas cosas lo molestaron? Cuatro mil trescientos diez y siete, hoy? Unas lo dan vergüenza. Otras le dan miedo. Unas le dan tristeza. Muchas le hacen sentir sólo. Unas le hacen sentir aburrido. Enfermarse o estar herido crea patrones de angustias también. Usted ha notado como casi siempre se enferma en la misma manera? Con el mismo picor el la garganta o con el mismo dolor de cabeza? Unas cosas siguen volviendo. 

Sólo lo que requiere es una circunstancia semejante a la que hizo daño la primera vez y la mente revive todas las cosas que no tenían sentido antes. Luego se confunde mucho. Por ejemplo, las relaciones. Usted tiene una relación con alguien. Cuánto parece esta persona como otra persona que conocía antes? Cuando una relación se rompe, muchas personas se van y buscan a otra persona que tiene mucho en común con la persona con quien tuvo otra relación. Tienen relaciones con una serie de personas que son reactivamente atractivas a ellos porque hay algo semejante que antes, y la misma dificultad ocurre cada vez.

Los patrones de angustias acumulan

Los patrones que adquirimos interfieren con nuestro aprendizaje, con nuestras relaciones, y con nuestro hacer muchos tipos de cosas. Y como envejecemos, recibimos más patrones. No son tan notables en los niños. Los niños salen heridos – se hacen sentir avergonzados o tener miedo de algo – y el día siguiente los ven y no se ve que salieron heridos. Son tan brillantes y activos. Pero algo pasa cuando nos envejecemos. La recuperación dura más tiempo. Estamos molestos por unos días. Nos mandan salir del trabajo cuando algo desagradable ocurre porque “va a cometer errores si estás tan molesto.” Saben, como sabemos, que no estamos pensando bien. “No conduzca maquinaria pesada cuando se siente así, es peligroso.”

Una gran parte de lo que se considera la vejez en nuestra sociedad es la acumulación de angustias. Por ejemplo, es probable que los abuelos te hablarían repetidamente en las mismas maneras. Fue del pasado. No pensamos que éste es parte del envejecimiento natural de los seres humanos. Es la acumulación de angustias. Mi abuela vivió hasta tener 96 años. Estaba en una residencia de ancianos después de que rompió la cadera. La visitaría allí y llevarla para comer algo en un restaurante.  Sentaríamos en la mesa y una vez me preguntó, cuándo creciste? Su mente fue en el pasado. Todavía yo era su pequeño nieto.

El proceso natural de curación

Lo que pasa a nosotros es un espectáculo desagradable. Somos vulnerables a salirnos heridos y coleccionar patrones de angustias. Sin embargo, otro aspecto de nuestra mente es que tenemos una manera de repararlo. La herida no es permanente. Nos instala confusión, pero no cambia la habilidad de pensar. Sólo la hace turbio. Nuestras mentes tienen un proceso de curación que quita las dificultades, si nos la acostumbramos. Está en las mentes. Nacimos con el proceso, como nacimos con la inteligencia. Lo ha visto funcionar, lo ha tratado operar, pero en cada sociedad organizada, está suprimido. No se permite ocurrir. Está interrumpido, en una manera amable o cruelmente.

Conseguimos la mejor vista del proceso con observar los niños. Cuando un niño pequeño recibe una herida, busca a alguien que puede escuchar. Acerca a esta persona, habla de lo que ha pasado, y llora. Llora y llora. Casi siempre, nadie puede dejar de llorar los niños. “Está bien o cálmate o toma la botella.” Cuando crecemos, es una pastilla o una bebida que nos impide mostrar cómo nos sentimos.

Todos aprendemos esconder cómo nos sentimos. Sabemos, secretamente, pero no lo decimos a nadie o, tal vez tenemos un amigo. Si tuviera suerte, alguna vez en la vida tenía un amigo con quién podía sentarse y mostrar completamente como era en su mente, y llorar de las luchas y decepciones. O quizás se cerró con llave en el baño, corrió el agua y lloró- es dónde descifró hacerlo. Todos tratamos de recuperar y pocos reciben apoyo, y menos, ayuda. Estamos menospreciados o otra cosa ocurre que bloquea el proceso de curación.

Lágrimas son partes de este proceso de curación. Son un señal exterior. Son una indicación fiable de lo que llamamos el proceso de desahogos. No le puedo decir que pasa en la mente. Pero puedo decir que si se permite a una persona que llore suficiente, se nota un efecto, y otras personas se notan un cambio también. (Niños pequeños lloran por 15 minutos y después no se nota que nada hiriente les han pasado). Si otra persona se nos permite llorar, si nos escucha, y no nos aconseja, ni nos silencia, si solamente nos escucha, vamos a llorar y llorar y la tensión del incidente herido saldrá. Luego, estamos mucho más relejados de lo que ocurrió. Podremos pensar en el incidente sin trastornarnos y un patrón de angustia no se forma.

Debía haber tenido esta oportunidad cuando cosas hirientes le ocurrieron, empezando con el nacimiento. He propuesto que creamos una nueva posición que se llama “receptor del bebé,” cuyo trabajo completo es estar allí en el nacimiento y poner atención al bebé si el bebé necesita llorar. Sería todo lo que haría. No preocuparía del salud del bebé ni nada. Otras personas harían esto – existen profesionales. Pero la idea de actualmente escuchar a alguien no está bien entendida. Y las heridas que adquirimos por no haber estado escuchados suficientemente nos dan confusión y problemas.

Las heridas de la sociedad

No crecen individualmente. Las heridas grandes – por ejemplo, sexismo, racismo, y clasismo, han llegado a ser parte de nuestra sociedad. Ponen patrones de angustias en nuestras mentes y cuando tenemos estos patrones, actuamos compulsivamente en maneras racistas, sexistas – no porque pensamos que es una buena idea, pero porque no podemos pensar bien con la herida. Entonces podemos trabajar por una parte en las maneras individuales que nos salimos lastimados/recibimos las heridas. – por los accidentes, y de la familia – y por otra parte podemos trabajar en la manera en que a las personas en la sociedad se van dirigidas por patrones de angustias como sexismo, racismo y clasismo.

Si se va dirigido a usted, sabe lo difícil que es. A todos que han sido un blanco, entienden como es. Lentamente, hemos entendido que las personas que son entrenadas a ser agentes de opresión (hombres hacia mujeres, personas blancas a personas de color, personas de clase alta a personas de clase baja) han recibido muchos patrones de angustias para causarlas actuar en esta manera. Se estropea sus vidas también. Un ejemplo es la clase. Personas en la clase alta tienen muchos recursos materiales pero son miserables. Las personas entrenadas a ser el papel de opresor están heridas. Todos que crecen en una sociedad con mucha opresión reciben heridas. (es interesante que éste sea más importante que tener recursos materiales. Necesitamos cierta cantidad de recurso material para sobrevivir, pero hacia un punto, las mentes son más importantes que materiales.)

Aquí se sienta con una gran colección de cosas dolorosas que no se olvida y otro grupo que no se acuerda que ha pasado. Y todos nos afectan. Sin embargo, el proceso de curación funciona toda la vida. Las maneras en que nos hemos sido heridas son accesibles al proceso para siempre. He trabajado con personas con 80 años que hablan de crecer en una granja y con lo antipático que era su papá cuando tenían seis años, y se enojan con él y lloran y gritan y algo cambia en sus mentes. Algo que les prohíbe por sesenta años a relejar, algo se alivia para que piensen mejor. Se sienten mejor también, que es interesante, pero no es lo que más me importa. Actualmente piensan mejor y empiezan a decidir cosas diferentemente y vivir vidas más grandes.

Coescucha

No hemos encontrado ningún patrón de angustias que no empieza a mover cuando trabajamos en él usando el proceso natural de curación. Una gran parte del proceso de re-evaluación/coescucha es descifrar cómo poner en acción este proceso en nuestras mentes, y aprender a escuchar y apoyar a alguien mientras usa este proceso. En una sesión de coescucha, se usa el tiempo que tiene, una hora o dos horas, y se divide en dos partes. En la mitad suya, habla de lo que necesita hablar. Decide de qué quiere hablar. Y, puede hablar en generalidades o con detalles precisos, depende de la seguridad que se siente con el consejero. Cuando se conocen mejor, se siente más seguro y habla más. Habla por la mitad de la sesión, y después, cambia papeles y la otra persona habla y usted escucha.

Por las primeras sesiones, el maestro de la clase de fundamentales aconseja que “se calle y escuche. No diga nada. No dé consejos. No cuente un cuento semejante de si mismo. Tendrá su turno. No hagas nada para interrumpir. Sé interesado en el cuento de la persona.” Luego, cuando no se siente como usted quiere interrumpir, aprende a preguntar preguntas que animan el consejero. No son para su información, sino para que el consejero siga hablando, porque muchos de nosotros no tememos a nadie que esté interesado. Muchos también tenemos miedo de que nadie entienda, y por eso, hablamos con cuidado por un rato.

Es interesante. Muchas veces es una sorpresa. Nos damos cuenta de que alguien nos escucha y de lo raro que es. Estamos estupefactos de lo poco que fuimos escuchados y de lo poco escuchamos a otros. Y claro es parte de cómo el proceso de curación no ha sido podido operar. (las condiciones por interferir con el proceso llegaron a ser parte de la sociedad hace mucho tiempo. Solamente nos las heredamos). Entonces es realmente interesante solamente hablar, estar libres a proponer los pensamientos en nuestras mentes a otra persona. Muchas veces es todo lo que pasa en las primeras sesiones. Si continua tener sesiones con la misma persona, se preocupa menos. Cuenta los mismos cuentos, pero los cuentos cambian. La primera vez que los cuenta es como si los dijera en la tercera persona. Es un “había una vez” tipo de cosa. Luego después de que haya contado una vez los cuentos, y los haya revisitado, cuenta con el consejero un poco más. Incluye un poco más de si mismo. Y luego un poco más.

Aumentar la seguridad

Mientras establece la relación, algo interesante ocurre. No lo planea. La mente asume el control. Al principio, maneja la sesión cuidadosamente y no revela demasiado y no se arriesga. En un punto cuando la mente se siente segura, la mente hace una decisión que usted no intentó hacer. Asume el control de las preocupaciones y empieza contar el cuento cómo fue. Recuerda como se sintió.

Cuando antes solo tenía una lágrima pequeña en la mejilla, vienen más. Es como sí regresara allí y estás luchando para si mismo en vez de ser víctima. Se ve un vistazo de no ser empujado de lo que le ocurrió. A este punto, el proceso funciona como debía haber funcionado en el principio, cómo esperaba funcionar todos estos años. Se ve algo mover en la mente.

Hay un grupo de nosotros que hemos hecho éste por cincuenta y siete años. Sabemos mucho del proceso, pero no sólo se puede aceptar lo que decimos o que lee. El proceso no funcionará a menos que lo piense y lo pruebe. Tiene que pensar sobre el proceso porque no es rígido. Es sobre recuperar la mente. Tenemos guías para ayudarle no cometer los mismos errores que hicimos en descifrarlo, pero es muy importante que piense y que lo pruebe por si mismo.

Comunidades del proceso de re-evalución/de coescucha

Queremos que tenga acceso a todo que hemos descifrado. Hay comunidades que practican coescucha en lugares que probablemente no se conoce- por ejemplo, Ufa, Bashcortostan. Hay una buena comunidad allí. Hay grupos en Africa, Japón, China, y muchos otros lugares. Hay muchas personas que han descifrado bien este proceso de recuperación que están trabajando juntas y construyen comunidades de coescucha. Hay una comunidad bastante grande aquí. Consejeros de coescucha usan lo que han aprendido para ayudarles uno al otro en limpiar la mente y emprender más retos.

Hacer estas ideas accesible para más personas

Parte del progreso depende de hacer estas ideas accesibles a más personas. Podemos hacer mucho en las sesiones de coescucha, pero un pedazo de impotencia se queda a menos que tratemos alcanzar más personas. Los niños se preocupan por cada persona con quien tienen contacto. No tiene que ser familia. Nuestras familias sirven como una excusa de estar juntos. Los niños buscan otra mente, otro ser humano. Si se ve éste en usted, será familia y se acercarán a usted.

Las personas que están luchando o que no pueden salir de las angustias, frenan a todos. Entonces personas que usan estas ideas, después del trabajo preliminar, tratan de involucrar más personas. Acelera también su propio uso del proceso de desahogo.

Pensamos que todos pueden ser un líder, y hacer muchas otras cosas también. No pensamos que los lideres son especiales, excepto tal vez tuvieron unas oportunidades antes de otras personas. Tuve una oportunidad temprano porque mi padre trabajaba con coescucha. Hace cuarenta y nueve años, me involucré y tuve muchas sesiones, cometí muchos errores, comprendé unas cosas y traté de alcanzar a mucha gente. Con hacer esto, mejor se entiende el proceso. Le funciona mejor mientras involucra otras.

Éste es el proceso de reevaluación: ayudar a otras personas aprender el proceso y apoyarlas en comprenderlo. Usualmente, empieza con una clase de fundamentales que se reúne una vez cada semana por diez y seis semanas. Hay entre dos y veinte personas en la clase. La maestra habla del proceso de curación y trabaja con personas en la clase. Más importante es practicar el proceso con otra persona de la clase en una sesión afuera de la clase. Pruebe estas ideas con la otra persona y luego en la próxima clase, habla de cómo fue. Quizás fue miedoso o confundido y nunca quiere hacerlo otra vez. La maestra se ayuda a comprenderlo y hacer los próximos pasos.

Cómo empezar – contar la historia de su vida

Resulta que tiene años de cosas para hablar. Sin embargo, al principio, porque está incómodo con el proceso, no se sabe de qué hablar. A menudo, la maestra sugiere que cuente la historia de la vida, empezando con la memoria más temprano. Para algunas personas, la cuentan en cuatro minutos. A otras, termina la hora y están hablando de cuando tenían cinco años. Va a recordar un puñado de cosas buenas, pero mucho de lo que llega a la mente son experiencias que necesitas revisitar y coescuchar y desahogar. Hay luchas sin resolver en el pasado. Si se cuenta la historia de la vida cada seis meses, las historias no se parecen mucho. Si haya tenido la oportunidad de desahogar las cosas que parecían grandes e importantes y ocupados en la mente, se reducen y se empieza a mostrar otras cosas.

Va a trabajar en heridas que no podía desahogar. Por una parte, se necesita hablar de las heridas, poner la mente en las heridas. Hay otras cosas que ayudan también. Por ejemplo, hay DVDs de mi padre hablando o trabajando con personas. Cuando tenía trece años, aprendí por mirar a mi papá trabajar y hablar. Estudié qué hizo, por qué preguntó una pregunta particular, cómo ayudó a la mente de una persona ir a un sitio dónde no podía ir sólo. Por eso, hacemos preguntas en el proceso de reevaluación – dejar que las personas sepan que somos interesados y a ayudarlas guardar la mente en el lugar dónde necesitan trabajar. Es difícil hacerlo sólo. Siempre es útil tener otra persona pensando con si mismo.

La regla de no socialización

Tenemos guías que resumen lo que hemos descifrado sobre crear una comunidad del proceso de reevaluación con personas que funcionan bien juntas. Una cosa que se requiere es, si va a tomar una clase del proceso de reevaluación, que no tiene ningún otro tipo de relación con las personas que conoce en coescucha – sólo se puede tener una relación de coescucha. Hay muchas razones importantes para esta regla y se entiende mejor cuándo tiene más experiencia. La razón grande es que muchos de los patrones de angustias son de relaciones y tratamos mantener aparte la relación de coescucha y los patrones de angustias y no enredarse. Cuando se conoce a alguien en coescucha, va a ser consejeros, si quieren, y nada más. Es un requisito. Se hace seguro estar en la relación de coescucha. Su consejero no puede requerir o esperar nada sino ser un consejero. Todos tenemos expectaciones raras que esperamos en otras personas y se confunden las cosas. Estamos aquí para hacer un trabajo particular juntos y usamos esta relación para hacerlo. No vamos al cine juntos o vender seguros ni dormirnos juntos. No desayunamos ni tomamos café. Podemos ser consejeros de coescucha. Ésta llega a ser una relación grande. Se puede querer mucho uno al otro sin tratar de hacer el resto de las cosas que no se hace bien en otras relaciones. La relación de coescucha es separada y limpia. Es una buena idea. Me gustaría que esté de acuerdo, pero es así.

Va a querer otras relaciones con los consejeros de coescucha. Los consejeros van a ser inmensamente atractivos, mayormente por sus patrones de angustias. Va a tener deseos del pasado y los conecta a personas. Predicho que va a pasar. Va a jurar que no le va a pasar, pero ocurre, y está bien con tal de que no se confunda. Es una buena manera de trabajar en cómo salió lastimado en otras relaciones.

La regla se protege. También, evita mucho trabajo en la comunidad en limpiar los líos. Va a tener patrones de angustias que se conectan a alguien y está bien. Entiende lo que son, tener sesiones, y habla con la maestra. Es imprescindible que se mantenga esta regla. Es lo que hace seguro la comunidad por muchas personas. Pueden sentarse y tener una sesión sin luchar con muchos incertidumbres. Es importante.

Adicciones

Otra guía es de adicciones. Cada mente quiere el desahogo y unas químicas interfieren con el proceso. Cualquiera cosa que afecta la mente y el sistema nervioso central puede interferir. Alcohol lo hace mal. Si se va a tener sesiones y estar en una clase de coescucha, no vale la pena si se bebe alcohol porque prohíbe el desahogo. Sugiere que no se beba alcohol antes o después de practicar el proceso de reevaluación. Eventualmente, todos de coescucha deciden que alcohol no es útil y lo abandonan completamente, pero para que funcione el proceso del desahogo, no puede beber alcohol por lo menos alrededor de las sesiones y clases.

Confidencialidad

Confidencialidad es muy importante también. Qué va a decir a alguien sobre la vida? Cómo reservado va a ser? Depende de la confianza. Tenemos una guía que dice que todo lo que digo en una sesión nunca se dice a otra persona, punto. (a menos que le doy la permisión) e igual para todo lo que me dice. Este entendimiento es el base de cada relación de coescucha, cada sesión. Si no se puede hacerlo, nadie va a tener sesiones con usted. Quizás puede tener sesiones pequeñas en heridas menores, pero no son las cosas que arruinaron la vida. Las cosas que destruyeron la vida son las de que no pueden hablar fácilmente, y que cuentan con usted para poder hablar de ellas. Confidencialidad es un requisito.

Hay una colección de otras guías y reglas pero estos son las grandes: no socializar, evitar adicciones, mantener confidencialidad. Si se puede decidir seguir las guías, bienvenidos.

Le Queremos con nosotros

Nos gustaría tenerle. Cómo he dicho, hemos trabajado por mucho tiempo en este proceso. Tomé mi clase de fundamentales hace cuarenta y nueve años. Sabemos mucho. Hacemos mucho. El fin de semana pasado, fue el líder en un taller en New Zealand, la semana antes en Australia. Habían ciento treinta personas allí en Australia y cincuenta en New Zealand.

Queremos que tenga todo que sabemos. Pero tiene que trabajar. Saber no es suficiente. Tiene que ponerlo en práctica en su vida, en sus sesiones.

Queremos que la gente sepa de estas ideas y que las personas usen las ideas porque hacen una diferencia en las vidas. Eventualmente queremos cambiar la sociedad para que las maneras en que recibimos heridas por ejemplo por racismo, sexismo, y clasismo, no ocurren más – para que tengamos una sociedad en la que personas no actúan de avaricia ni explotan a otras personas. Primero, necesitamos hacer más claras muchas mentes. Estamos en este punto. Somos nosotros. Bienvenidos.

Present Time No. 152, July 2008

Kate Krozer, Glastonbury, Connecticut, USA


Last modified: 2017-07-05 10:39:26-07