“Aquí en Noorvik, estoy en casa”

Queridos y queridas compas indígenas de Co-Escucha,

…Ahora vivo en casa, en el pueblo donde crecí. Llevo en estos momentos dos días de intensos sentimientos. Hace poco perdí a mi prima mayor, Berta, con solo 33 años- fue hallada muerta en un hotel, en Anchorage (Alaska, USA). Tenía cuatro hijos, de trece años el mayor.   

Y ahora estoy en casa, con mi familia enterrada en una colina cercana a mi nueva vivienda. Mi tía Martha, el día de mi cumpleaños, el cuatro de septiembre, dijo: “Vamos a coger moras”. Fui con ella y me llevó cerca del cementerio, y recogimos bayas bajo el sol, y me sonrió y dijo que ellos y ellas nos sonreían.

He estado llorando dos días y hago sesiones telefónicas cada domingo con diferentes co-escuchas. Quiero dar a conocer la Co-Escucha a alguien aquí, para poder tener sesiones con regularidad. Se me ocurren tres o cuatro personas con las que probablemente podría hacerlo pronto.

Volví a casa hace cosa de unos dos meses. Me he pasado tres semanas en el campamento de pesca de mi abuela, lugar donde me crié, y he preparado una red para salmones con mi primo. Tuvimos que pensar bien cómo se hacía, ya que ninguno lo habíamos hecho solos antes. Pero lo imaginamos y pronto estuvimos pescando salmones como nuestros antepasados solían hacer. Luego, hice una gran recogida de bayas de color salmón y de arándanos, y ahora estoy recogiendo gran cantidad de arándonos agrios.

La gente toma sus barcos para ir río arriba a cazar caribús. El caribú migra, por cientos, a través de diversos lugares del río Kobuk para dirigirse a su lugar de alimentación durante el invierno. El sábado pasado estuve río arriba con un par de compañeros de clase, asamos caribú a la orilla del río y vimos caribúes cruzarlo a nado.

La vida en la escuela es divertida. Me empuja en cientos de direcciones diferentes, aunque ahora sé que soy  parte de la solución. No ha sido fácil haber estado lejos de aquí durante más de veinte años, pero todas y todos me dieron la bienvenida al regreso. Sólo encuentro un poco de angustia por parte de un individuo en la escuela, y simplemente le sonrío porque sé que sólo es opresión interiorizada, y que si él hubiera tenido la oportunidad de desahogar yo no le asustaría. El principal director es un hombre blanco de clase media y parecemos tener una buena relación de trabajo. Por supuesto, tuve que haber hecho todas las sesiones que hice acerca de querer matar a los hombres blancos, antes de poder hacer esto. Gracias a todas las sesiones y escuchas que he tenido durante todos estos años, soy ahora capaz de verle y escucharle--y él a mí.

El pueblo del que vengo está en las orillas del río Kobuk, al noroeste de Alaska. El siguiente pueblo río arriba es Kiana, a treinta millas de aquí. Allí es donde enterramos a Berta, junto al río, al lado del mismo hermoso lugar donde está su abuela enterrada. Le echo mucho de menos. Antes de abandonar Anchorage la pasada primavera, vino a quedarse en mi casa por última vez. Sólo quedaba un colchón en el salón, y durmió sobre él un par de días. Ahora está durmiendo tranquilamente para siempre.

La única manera de entrar o salir de aquí es en un pequeño avión poco profesional o en barco. En invierno la gente viaja con una maquina de nieve sobre el río helado. A veces llega a 20 ó 40 grados bajo cero (Fahrenheit), así que tendré que acostumbrarme al frío de nuevo. Pero una de las cosas que sé acerca de mi misma en este punto de mi vida es que nunca estoy sola.

Vine aquí sola y dejé mis dos hijos - Kyle, de veinte, y Danielle de diecisiete- en Anchorage. Tienen dificultades, pero no he podido todavía descubrir cómo escucharles, excepto siendo simplemente su madre. Llevo a mi hija y sus amigas de camping cada verano a Homer;  es una solo de chicas en la que montamos la tienda, hacemos grandes fogatas, cocinamos, montamos a caballo y jugamos juntas en la playa. Danielle todavía insiste en que les lleve cada verano. Creo que utiliza este momento para estar cerca de mí y de sus amigas. Muchas de sus amigas y primas son como ella, luchando con la vida como gente joven, y por alguna razón piensan en mí como una madre que les encanta. Soy divertida y no me confundo cuando quieren oír música rap, y ser y hacer todo lo que son y hacen como chicas mujeres indígenas jóvenes. La última vez, Danielle trajo a su nueva amiga, una joven americana africana, y también le encantó. Así que supongo que a mi manera soy una “madre Co-Escucha” para ellas.

Aquí hay dos tipos de persona – quien es cristiana y quien no. Quienes no lo son luchan con el tema del genocidio y a veces usan el alcohol, el suicidio o cosas por el estilo como manera de hacerle frente. La gente cristiana va a la iglesia y reza. Al fin, fui a la iglesia esta mañana, ya que a mi mejor amiga y prima le daban el sacerdocio. Le escuché hablar y me quedé impresionada. Se está pareciendo a nuestra abuela, al hacer lo que nuestra Aana hizo. Nuestra abuela también fue pastor de la Iglesia Friends[1] hace años.  Me costó mucho decidirme a entrar en ese edificio y sentarme con la gente. Pero lo hice, y me alegro de haberlo hecho. Toda la gente mayor estaba allí, además de quienes no van de fiesta ni beben. Creo que todavía tengo mucho que desahogar acerca de la religión organizada. Los primeros misioneros sustituyeron lenguajes, canciones y bailes tradicionales y demás, y ahora aquí estoy de nuevo, queriendo cantar y bailar como hice en Anchorage y sintiéndome un poco molesta por haber hecho aquello que sería la primera vez que alguien hizo en más de 50 años. ¿Qué tendría que desahogar para, de hecho, pedir permiso para hacerlo a la gente mayor? ¿Me echarían por ello? ¿Y qué hay de mi adopción de otras prácticas espirituales que la iglesia consideraría chamanistas o diabólicas? Así que la lista es inacabable, y hay mucho que considerar en esta área.

¿Cómo he conseguido entendeir mi lugar en mi propio pueblo, entre mi familia y viejas amistades- venir como lider del sistema escolar, un sistema que ha estado cargado de patrones coloniales y actitudes racistas hacia nuestro lenguaje y maneras? Soy una de las dos directoras indígenas en el distrito y la primera en cualquiera de los pueblos de alrededor de Kotzebue, que es el centro neurálgico de nuestra región y el lugar donde nuestra oficina de distrito se encuentra. De las otras once personas directoras de los pueblos, dos son mujeres blancas -una joven y otra mayor del sur- y el resto son hombres blancos de clase media o propietaria que llegan a estos pueblos por nueve meses. Poseen casas fuera de la región y ¡qué manera de hablar que tienen! No les parece importar que una mujer joven indígena se siente entre ellos mientras dicen que esta gente joven no tendrá éxito en la vida. Se ríen y hablan de manera pomposa y básicamente se comportan así, y yo sólo les sonrío. Yo sé profundamente que, en el fondo, ya estoy cambiando el mundo por el sólo hecho de sentarme en la misma mesa que ellos. Y nuestra inteligencia indígena es una inteligencia flexible. Tengo conocimientos de dos lenguajes, dos maneras de pensar, dos sistemas de valores, y tengo el dominio de ambos. Y tengo sesiones semanales con mis co-escuchas, de esas de una hora, en las que desahogo profundamente sobre ser objetivo o blanco del genocidio.

La verdad es que he hecho el trabajo. Me he estado preparando durante años para hacer este viaje de vuelta a casa y completar el trabajo que necesitaba hacer alrededor de enterrar a mi familia, y hacerlo de una manera consciente y atenta en la que no sacrifico nada para hacerlo. He venido aquí con toda mi inteligencia, incluso cuando enterramos a otra persona de 21 años en julio. La media de suicidios es la más alta de la nación. Pero ya no me esfuerzo por apartarlo para no sentir el dolor que me causa. Solo me paso la mayor parte del fin de semana llorando a lágrima viva -a veces con alguien al otro lado del teléfono que hace de testigo y otras veces en presencia de mis antepasados. No estoy confundida acerca del genocidio. Todavía está sucediendo; todavía hay mucha ira, mucha confusión, mucha pena.

Deberíais ver cómo mi pueblo se trabaja en unión cuando alguien muere. Tienen comités para construir la cruz, el ataúd, cavar las tumbas, hacer la comida -todo el trabajo para vestir los cuerpos. Nadie lo pasa a solas. La gente aquí vive con sus familias como debería hacerlo: nietas y nietos, hijos e hijas, madres y padres, abuelos y abuelas, todos viven juntos y se se las arreglan juntos. Esto no significa que todos se lleven bien, pero hacen estas cosas juntos. Así que me siento un poco sola al vivir sola en esta casa, pero así son las cosas por ahora. Echo de menos a mi hija e hijo, pero aquí en Noorvik estoy en casa. Alguien dijo que tal vez ambos me sigan hasta aquí, que estoy liderando el camino para que él y ella regresen a casa también. Estoy planeando traer a Danielle una semana en diciembre, y quizá a Kyle también, si quiere.

Bueno, necesito volver a estudiar y después levantarme a las 5:30 para enfrentar el mundo de nuevo, ya que mañana es lunes y hay que volver a la escuela. ¡La escuela parece diferente estos días! Estoy encantada de tener esta conexión con vosotros y vosotras. Tengo vuestra fotografía en la pared encima del ordenador, así que miro vuestras caras cada día y recuerdo que nunca estamos solas o solos -sólo a un respiro de distancia. Está claro que somos seres humanos inteligentes, poderosos, creativos, entusiastas y adorables que fuimos heridos de maneras que parecían insuperables, pero que no lo son. Simplemente desahogamos y desahogamos y, cada vez que lo hacemos, recuperamos el uso de nuestra inteligencia al completo en todas las áreas de nuestras vidas. Marcie[2] tiene razón al decirnos que la razón por la que hacemos esto es liberar nuestro pensamiento. Y también me encanta lo que me dice -que vamos a vivir mucho tiempo, y pensar bien unas de otras juntas. No pasa ni un día sin que haya pensado en alguno o alguna de vosotras. Y a pesar de la distancia física, y de la aparente separación que no es tal, os llevo en mi corazón. Mientras desahogaba mi dolor este fin de semana, lo hice con vosotras y vosotros en mente. Nunca más sola, ni siquiera por un momento. Gracias. Os quiero. Solo estoy a un movimiento de vuestro dedo, ahora que estoy conectada  a internet en Noorvik, Alaska!                                                     

Os quiero con todo mi corazón,

Sigupsirag
Pauline Harvey, aka Asik
Noorvik, Alaska, USA
Here in Noorvik I am Home, by Pauline Siqupsiraq Harvey, Present Time 146, pp. 19-20
Traducido por Silvia Abascal Diaz (España)


[1] La Iglesia Friends (Friends Church) es la iglesia quaker.
[2] Marcie Rengon es la Persona de Referencia Internacional para la liberación de las Personas Indígenas Americanas.


Last modified: 2017-05-06 23:35:41-07