El cambio comienza en casa

Los padres y madres están en la línea delantera para preservar los valores del amor, el ser cercanos, el jugar y el construir comunidad. Los padres y madres entienden que el ser amorosos toma tiempo y pensamiento. Entendemos que el estar conectados con nuestras hijas e hijos, nuestras parejas y amigos de la familia está en el corazón de una vida que nos nutra bien a nosotros y a nuestros hijos.

Y a medida que las corporaciones multinacionales construyen su poder en nuestro mundo, entendemos que ellos necesitan que el mercado y el consumo invadan nuestras vidas y asalten nuestras reservas de tiempo, esperanza, y la atención que necesitamos para cuidar y mover nuestras comunidades hacia adelante. También entendemos, de manera muy clara, que las injusticias en nuestro mundo que el capitalismo promueve y de las cuales se alimenta nos perjudican a todos por igual, no importa cual sea nuestro nivel económico. No podemos entender que hacer con esto a una escala más amplia en estos momentos, pero la revolución que buscamos en las condiciones humanas comienza en las cosas que cada día hacemos.

¡La revolución comienza en vuestras casas! Comienza cuando escuchas a tu hija llorar acerca del juguete que ella quiere y que no puede tener. Comienza cuando te permites un tiempo para sesionar, a pesar de la carga de trabajo que tienes ante ti. Comienza cuando das “tiempo especial,”* aún cuando tu hijo/a ha creado mucha reestimulación con su conducta fuera de lugar. Comienza con la risa o lágrimas que tiene lugar entre los padres porque persistes en tener una sesión y restaurar tu sentido del humor y tu habilidad de ser cercano.

Hay algunas simples direcciones que podemos tomar en nuestras vidas que focalizan nuestros esfuerzos de liberación como padres y madres. Todos los cambios al final llegan como resultado del cuidado mutuo entre la gente, el pensar a profundidad, decidiéndose a actuar con el mejor pensamiento, y atrayendo a la gente. He aquí lo que propongo como nuestro programa de liberación de los padres y madres para el siguiente período.

Lidere a tu Familia. Cuando nos convertimos en padres y madres, aceptamos criar a nuestros hijas/ hijos. Esta crianza es un trabajo. Es un trabajo que requiere un liderazgo. Escuchamos. Escuchamos a nuestros hijos/hijas, a nuestras parejas, a las profesoras y maestras, a los niños del vecindario, y a los familiares que participan de nuestra comunidad y del circulo de nuestro cuidado. Este ser escuchas nos ayuda a entender la situación actual (¿Porqué mi hija se arrastra lentamente cada mañana antes de ir a la escuela?). Cuando hemos escuchado bien y hemos hecho el desahogo necesario para quitar la reestimulación de nuestro presente, podemos identificar los aspectos claves, conjuntar esfuerzos, ganar aliados, lograr acuerdos en una política correcta, comunicarla bien, y celebrar la cantidad de nuevas cosas que aprendemos a medida que empujamos este asunto.

Hazte amigo de otros padres y madres cuyos estilos, creencias y/o, antecedentes son diferentes al tuyo. Esta es la “vía rápida” para enfrentar la opresión de clase, el racismo, y la opresión internalizada de los padres y madres. Con nuestros hijos e hijas, trabajamos en dejar ver la persona que lucha por debajo de los patrones. Podemos tomar el reto de ver a otros padres de la misma manera, entendiendo como ser con cada uno aunque tratemos a nuestros hijos e hijas de diferente manera, como nos vemos más allá de las apariencias, como escuchar suficientemente para tener lugares iniciales de encuentro de mentes y corazones. Como padres y madres estamos en una posición organizativa única, debido al fuerte amor que cada uno tiene por sus hijas e hijos. Dependemos de ese amor para estar allí a pesar de las apariencias. Podemos usar este amor y compromiso para pasar sobre las divisiones que la angustia y la opresión han impuesto en cada una de nuestras comunidades. Tenemos una poderosa fuerza de unidad en la punta de nuestros dedos.

Organiza y construye relaciones cercanas con los padres. La opresión internalizada de los hombres conlleva a una fuerte dosis de aislamiento de los padres. Nosotros, como un grupo de liberación necesitamos aprender a escuchar bien a nuestros hombres. Necesitamos pensar acerca de ello, animar a que se constituyan equipos de apoyo para ellos, y estar seguros de que tienen las cercanas relaciones de escucha y de amistades que necesitan para quererse así mismos, a sus sueños y a todo su ser.

Construye al menos una alternativa al conformismo con la cultura del consumo, que mejore tu vida como madre/padre y que promueva el cuidado y la confianza entre unos y otros. Estamos rodeados por una desconexión progresiva y por incremento de la compra y venta de las actividades de atención y cuidado entre la gente. Nuestras familias están profundamente influidas por ello. Nuestros hijas/ hijos suplican por artículos que son anunciados para ellos, nuestra gente de edad avanzada es devaluada por los esfuerzos de las compañías influyentes de atraer a los y las jóvenes en los hábitos del consumo. Encontramos anuncios en la fruta que enviamos con el refrigerio de la mañana y en las llamadas telefónicas que hacemos en la hora de las comidas. Nuestras semanas laborales son muy largas, y nuestros vecinos son por lo general poco amistosos, por razones que difieren de acuerdo con nuestros orígenes de clase. En estas condiciones en algún lugar descansa una idea que tu has tenido de hacer las cosas diferentes de una manera muy sencilla – invitar a los vecinos a tomar un café, cooperar para hacer la comida juntos, un trato con los vecinos para el cuidado de los niños y niñas, una manera de compartir las herramientas o la lavadora de ropa o turnarse la llevada en auto al trabajo. Estas actividades unen sólidamente a la gente y construyen las posibilidades para la cooperación humana. Ellas plantan una luz de esperanza muy cerca de nuestros hogares y nos enseñan acerca de liderar y organizar afuera de nuestras familias.

Haz cambios de una manera en que apoyes a los padres y madres en cualquier organización, institución o grupo informal al cual pertenezcas. Para lograr cambios significativos, aquellos de nosotros quienes lo hemos hecho mediante períodos intensivos de crianza necesitamos mantener nuestro enfoque en aquello que tiene sentido en una gran escala. Necesitamos convertirnos en organizadores y tomadores de decisiones. Necesitamos llevar nuestro pensamiento a la arena pública, tratando a los otros y a nosotros mismos bien.

Nuestras sesiones necesitan ser lugares donde permitamos a nuestros coescuchas que sepan que es lo que realmente sucede en nuestras familias y en nuestras mentes. No hay manera en que podamos liberarnos de la opresión y al mismo tiempo ocultemos como ella opera sobre nosotros. Lograr que nuestras vidas vayan bien conlleva el tener honestidad respecto de la distancia que hay entre nosotros y nuestros más cercanos aliados, honestidad respecto de cómo mostramos nuestras angustias y como nos embotamos a diario y honestidad sobre los desacuerdos que nos tragamos. Decir esto tal cual en sesiones no siempre parece compatible con la dirección de mantener nuestra atención en la bondad del tiempo presente. Sin embargo, para aquellos de nosotros que hemos crecido en la clase media y en la clase propietaria, la dirección de ser honestos es la clave. No podemos dar nuestras luchas sin que todas admitan que nuestra lucha es ahora. No podemos ganar aliados, si nos resignamos nosotros mismos a estas tristes condiciones. 

Gracias por todo lo que hacen, por el amor y trabajo duro que dedican cada día con sus hijos e hijas y sus familias. Tienen mi admiración y mi apoyo.

Patty Wipfler
Persona de Referencia Internacional para la Liberación de los Padres y Madres
Palo Alto, California, EEUU
“Change Begins at Home,” Present Time No. 123, (Vol. 33 No. 2), April 2001, pp. 54-55

Traducido por Hugo Rocha Pérez México, junio 2001
Extractos de su Carta de Diciembre a los Líderes de Padres y Madres

ESTA TRADUCCIÓN ES UN BORRADOR 


* Durante el “tiempo especial” un adulto pone completamente a cargo a un joven de su mutua relación tanto como el joven pueda pensarlo. Por un tiempo determinado el adulto le da a entender al joven que el o ella esta deseoso de hacer lo que el joven desee hacer. El adulto enfoca su total atención en el joven y sigue sus orientaciones, ya sea que el joven lo diga o simplemente nos lo muestre el adulto hace lo que ellos quieran. Esto revierte el acostumbrado balance de poder entre los adultos y la gente joven, anima a los jóvenes a mostrar pensamientos y sentimientos que normalmente no pueden confiar a los adultos en medio de las prisas de la vida familiar. El “Tiempo Especial” contradice la opresión a la gente joven.


Last modified: 2017-05-06 23:35:41-07