Una teoria racional sobre la sexualidad

Hay una cierta categoría de angustia impuesta tan sistemática y forzadamente sobre nosotros por nuestras culturas que ha terminado cubriéndonos por completo, como una cinta de papel caza-moscas envuelta alrededor de nuestra mente, confundiendo y perturbándolo todo. Tal es la angustia impuesta alrededor de toda el área de la sexualidad.

En los primeros años en Seattle, una porción considerable de nuestros participantes-pacientes, de quienes aprendimos mucha de nuestra práctica por haberlos seguido y trabajado con ellos por largos períodos, llegaban a nosotros afligidos por la carga de angustias existente sobre la sexualidad. Tuvimos la oportunidad de ver cómo funcionaban dichas angustias y de adquirir experiencia en disolverlas.

En las Comunidades de Reevaluación ha existido, de manera intermitente, una preocupación por trabajar prioritariamente sobre esas angustias. Hace unos tres años hubo algunos que intentaron enfrentar dicho material de una manera organizada, pero esto no siempre dió buenos resultados. El desarrollo más significativo y más nuevo, tanto en teoría como en la práctica en este último año, (porque empezamos a trabajar en la impotencia hace mas de un año) es una teoría básica y una manera confiable de enfrentar y eliminar la angustia que pesa sobre la sexualidad. La práctica ha demostrado ser ardua pero simple. Depende de la teoría y de nuestra línea de acción. Esta teoría no está aún completa. Todos nosotros tendremos que desahogarnos mas antes de que podemos decir si está o no completa; pero nuestros comienzos han sido sólidos y podemos apoyarnos en ellos.

EL TEOREMA FUNDAMENTAL

Lo que aprendimos sobre sexualidad puede comenzar con un teorema fundamental:

Casi todo lo que cualquiera de nosotros ha supuesto como natural e inherente en el área de la sexualidad son grabaciones de patrones angustiosos.

Casi todo lo que nuestras culturas y sociedades nos dijeron que era natural e inherente en el área de la sexualidad son grabaciones de patrones de angustia impuestas sobre nosotros. Casi todos los “discursos progresistas,” “nuevos enfoques” y “teorías liberados” que aparecen en gran cantidad en el area de la sexualidad no son más que patrones de angustia.

Permitanme darles un ejemplo, El Informe Hite. Algunas de ustedes lo han leido, lo han gustado, y lo han encontrado muy útil. Los relatos de las mujeres entrevistadas sobre sus sentimientos y prácticas sexuales son aparentemente muy francos. Es un buen trabajo de escritura. Muchas mujeres me han dicho que al leerlo pudieron romper algunas de sus limitaciones de vergüenza, culpa y sentimientos de aislación. Sin embargo, si nos detenemos y le echamos un vistazo, notaremos que todo el discurso comienza con aceptar la actitud de la sociedad sobre la sexualidad en cuanto se supone que uno está obsesionado en todo momento por obtener satisfacción sexual y compelido a dedicarle gran parte de su atención. Sabemos lo suficiente ya, mucha gente ha trabajado sobre su sexualidad lo suficiente, para saber que esto es falso. Ya hemos avanzado lo suficiente para saber que esto no forma parte de la naturaleza inherente de la gente. 

LOS MOTIVOS PARA LA REPRODUCIÓN SEXUAL

La reproducción sexual aparece muy temprano en la evolución de la vida. Todas las formas de vida continúan usando el primitivo método de reproducción consistente en una célula dividiéndose en dos. También nosotros lo hacemos. Todas las células de nuestro cuerpo se reproducen a sí mismas dividiéndose en dos. Esta fue la primera y la más importante forma de reproducirse todavía para muchos organismos. Casi todos nuestros progresos en agricultura están basados en esto. En estas condiciones se llama “reproducción vegetativa.” Todas las manzanas Deliciosas Doradas que comemos fueron un injerto en una rama de un árbol de manzanas Deliciosas Rojas que mutó y produció las manzanas Deliciosas Doradas. Brotes y injertos de esa rama original ahora han sido injertados en miles y miles de hectáreas de manzanos. Toda naranja de ombligo que comemos es producto de un injerto y reproducción de célula a célula en la rama de un naranjo. También las naranjas de ombligo cubren miles de hectáreas.

Existen seres unicelulares llamados paramecios que participan en lo que, por analogía, podría llamarse reproducción sexual. Tales seres unicelulares generalmente se reproducen dividiéndose en dos pero, de cuando en cuando, dos paramecios se acercan, se detienen, abren la pared de su célula e intercambian material de su núcleo, cierran sus paredes y se alejan. Eso es algo muy sexy (risas). Realmente lo es. Cada uno de ellos se va con su material hereditario enriquecido.

La vida, ya desde muy temprano, y en sus incesantes mutaciones, desarrolló la capacidad no solamente de reproducir un material hereditario predeterminado, cuya mutación casual solamente dependía de los rayos cósmicos u otras influencias, sino también esta sorprendente capacidad de producir medias células un individuo y medias células otro individuo, de juntar estas dos medias células (en realidad dos medios núcleos) para producir un núcleo completo y una célula, la cual puede a continuación proceder a reproducirse del modo usual, es decir dividiéndose en dos. Cada uno de esos acoplamientos produce una nueva clase de individuo.

La mayoría de las formas de vida que existen hoy día utilizan la reproducción sexual en una gran variedad de modos. Algunos de estos prodecimientos sexuales son extremadamente elaborados.

La reproducción sexual confiere un alto potencial de supervivencia a las especies que la utilizan, comparadas a las que utilizan la reproducción asexual. Ese enriquecimiento continuo del material hereditario significa que el banco genético de la especie que utiliza la reproducción sexual puede ofrecer la supervivencia bajo una variedad de condiciones mucho mayor a la que permite la herencia genética de especies con material hereditario y fijo. Por lo tanto, siendo que confiere una capacidad de supervivencia mucho mayor, aquéllos organismos que utilizan la reproducción sexual han sobrevivido mucho mejor. Una gran proporción de las especies existentes actualmente dependen de la reproducción sexual.  La reproducción sexual es un truco bueno. 

LAS COMPLEJAS ESTRUCTURAS DEL SEXO

Para que las criaturas más complejas pudiesen llegar a la reproducción sexual debieron desarrollar mecanismos muy elaborados. Hay una gran variedad de ellos. 

Nuestros antecesores pre-humanos también desarrollaron mecanismos muy elaborados para llegar a la reproducción sexual. Nosotros los hemos heredado. Podemos ver parcialmente cómo funcionaron si observamos cómo nuestros parientes cercanos, los grandes simios, realizan su reproducción. Esto debe ser similar a los procedimientos que utilizaron nuestros antecesores y que hemos heredado. Si tenemos la estructura física de nuestros antecesores también heredamos esos mecanismos complejos para la reproducción sexual. Ellos incluyen canales neurales desde nuestra visión para transmitir señales visuales de que llegó el momento de volver a comenzar los que una vez fueron rituales instintivos de la reproducción sexual, señales visuales que llegan al ojo y se transmiten a ciertos centros en el cerebro. También incluyen detectores de olores sintonizados para registrar los olores emitidos por ciertas glándulas en otros seres humanos, las cuales originalmente provocaban una repuesta que despertaba todo el aparato instintivo.

Estas señales van a ciertas células en el cerebro, células nerviosas y células glandulares. Sabemos desde hace poco tiempo también que algunas de las células que reciben impulsos nerviosos (células nerviosas) pueden segregar hormonas, las cuales a su vez activan otras glándulas mayores agrupadas alrededor de la pituitaria, que envía otras hormonas por todo el cuerpo que van activando otras glándulas. Tenemos una estructura física sexual sumamente compleja e indudablemente nuestros antecesores la utilizaron antes del desarrollo de la inteligencia racional, estructuras muy elaboradas que pueden o podían ser activadas, y en una época tenían que ser activadas, para poder comenzar un rígido ritual que lleva a la reproducción sexual. 

LA INTELIGENCIA SUPERA LOS INSTINTOS HEREDADOS

Nosotros heredamos estos patrones prehumanos. Y no son los únicos que heredamos. Los seres humanos heredan muchos instintos de sus antecesores; pero tipicamente en los seres humanos éstos se subordinan pronto a nuestra dirección racional. No es que no existan pero caen rapidamente bajo la dirección de nuestra inteligencia. Dejando por un momento el tema del sexo tenemos, por ejemplo, que los recién nacidos cuando tienen entre ocho y nueve días de edad comienzan a caminar, instintivamente caminan. Sus piernas realizan los movimientos del caminar. Luego de unos días esto es suprimido. Desaparece y muchos meses después el niño aprende realmente a caminar, esta vez bajo el control de su inteligencia.

Tenemos muchos de estos instintos. A algunos los dejamos tal como son. El movimiento instintivo del corazón, por ejemplo, trabaja tan bien que, en general, lo dejamos tranquilo, que funcione de la manera que lo heredamos. O nuestra respiración que funciona tan bien. Pero mucha gente ha demostrado que eso también puede ponerse bajo control deliberado. Hay gente que puede hacer toda clase de cosas con su respiración, y hay otros que han podido detener su corazón y quedar en apariencia completamente muertos por un determinado período y luego ordenar a su carazón que comience a latir nuevamente. Si no han leido el libro Mis Seis Convictos deberían hacerlo. Es la historia de la confrontación de un psicólogo con una de estas personas en la prisión de Leavenworth.

Desprovistos de la angustia nuestros instintos sexuales (y es innegable que los heredamos) quedan pronto subordinados a nuestra habilidad racional. Tenemos suficientes pruebas ahora, tanto de gente que ha crecido  en la atmósfera relativamente libre de una familia dentro de Reevaluación, como de los logros que algunos co-escuchas han obtenido trabajando sobre su sexualidad, que podemos tener alguna idea sobre cómo puede ser una sexualidad racional.

Testimonios similares provenientes de adultos jóvenes criados dentro de un buen clima, donde se practicaba Reevaluación, indican que la persona joven, si recibe un buen apoyo para evitar el condicionamiento de la angustia sexual temprana, la ignora y no muestra ningún interés particular en el sexo hasta la adolescencia o pubertad, cuando las nuevas funciones y mecanismos de su organismo comienzan a influir. Comienza allí una época de curiosidad, de explorar estas nuevas sensaciones, esta nueva capacidad. Luego, por lo general, cuando fueron exploradas, la curiosidad satisfecha, dejan de ser un tema de interés hasta que, mucho más adelante, por decisión pensada y deliberada, la gente joven decide participar en actividad sexual adulta (a veces con dificultad debido a la dificultad para encontrar a alguien con quien compartirla de un modo racional).

Ahora hay suficiente pistas que indica claramente que una persona joven creciendo protegido de la mayoría de estas angustias sobre el seo, simplemente no está muy interesada en el sexo, mas alla de temporalmente satisfacer su curiosidad en la pubertad, cuando las nuevas estructuras glandulares comienzan a operar, y eso es una cosa muy breve. 

LA ANGUSTIA GENERAL DEL PASADO

¿Cómo se compara eso con mi adolescencia o la vuestra? ¿Lo recuerdan? Estábamos casi completamente preocupados. Desesperados. Afectados. Tensiones por todos lados. No era igual para todos. Algunos estábamos tan inhibidos que ni osábamos pensar en tal cosa.  Dudo si habrá alguno de ésos por aquí pero existen. Para la mayoria de nosotros era extremadamente difícil pensar en otra cosa, durante mucho tiempo. Frustración, deseo, y todo lo demás.

ALGO SE HA HECHO 

No parece que esto sea algo natural ni inherente. Tenemos mas pistas provenientes del conjunto aún pequeño pero importante grupo de personal en nuestras Comunidades  quienes han trabajado sistemáticamente sobre sus angustias sexuales para liberarse completamente de ellas. Dentro de su experiencia común se incluyen momentos de sentirse alarmados, antes de cambiar sus normasde preguntarse si no se habrán “arruinado” a sí mismos trabajando sobre esto, temoroso de haber quedado “impotentes” o incapaces puesto que gran parte de su antiguo interés en el sexo ha desaparecido. Pronto descubren, por supuesto, que las cosas no están tan malas, que solamente perdieron el interés reactivo que tenían sobre el sexo. Lo que dejaron de lado fue solamente las reacciones en base a patrones que les activaban reacciones predeterminadas. Si la situación es tal que el comportamiento sexual es racional, toadavía siguen siendo competentes en el tema. Qué alivio nos ha significado esto muchas veces.

Tengo la costumbre de hablar de las compulsiones. Y a menudo olvido hablar de las inhibiciones. A veces recibo una carta tres días después de haber pasado por algún lugar donde me preguntan “¿Y qué pasa con aquellos de nosotros que no podemos sentir nada sexual y nunca pudieron?”. Los patrones tienen un efecto inhibidor también. En ambos casos el remedio es el mismo.

LAS NECESIDADES RACIONALES FORZADAS EN VIAS SEXUALES

No solo el contagio de los patrones angustiosos y la opresión de la sociedad se combinan para abrumar con su carga de angustia toda memoria conectada con sexo de la manera que sea y hacer de nosotros casi víctimas totales de la restimulación en ese área, víctimas de comportamiento sexual compulsivo o de inhibiciones sexuales, pero hay además una influencia del tipo social que refuerza pesadamente esta preocupación con el sexo.

Los seres humanos tenemos necesidades racionales. Hemos explorado muchas de ellas y nos hemos satisfecho descubriéndolas racionales.

Entre ellas está la necesidad de contacto físico, a la cual le prestamos un muy flaco favor diciendo que se satisface con “cuatro abrazos por día” cuando cuatro abrazos no son para nada suficiente contacto físico. Nuestra especie, por las razones que fuere, se desarrolló de un modo tal que requiere del contacto físico en grandes cantidades para cada ser humano, y la ausencia de tal contacto acumula angustia. Esto también es verdad de nuestros parientes cercanos, los grandes monos. Hay algunas especies como los osos negros o un cierto tipo do lobos que, según se observó, no necesitan de tal contacto físico; pero por cierto que nuestra especie lo requiere.

Los seres humanos tienen otra necesidad racional cercanamente emparentada a la primera, la necesidad de ser tocados conscientemente, y con ésta la de tocar conscientemente, tal como lo demostramos generalmente en los talleres. Para demostrar esta necesidad de ser tocado y de tocar prueben dar toques y movimientos suaves a los pies de una persona y miren los resultados.

Tenemos la necesidad racional de ser amados y, mucho más importante, la necesidad racional de amar. Si nuestra necesidad de ser amados es equivalente a nuestra necesidad de agua, es decir, un gran trago de agua al menos cada dos días, entonces nuestra necesidad de amar equivale a nuestra necesidad de aire. La ausencia de oportunidades de amar y ser amado simplemente acumula angustia en todo ser humano.

Estas necesidades racionales son las mismas o complementarias en todo ser humano. Debería ser muy simple para todo ser humano satisfacer su necesidad de cercanía física, de ser tocado o tocar a otra persona, de ser amado y de amar. Es como si cada ser humano habitara en un cuarto hexagonal (como un panal) donde los seis lados del cuarto (hay muchos más de seis lados, pero es difícil pensar en un modelo geométrico excepto en hexágonos) abren hacia, por lo menos, otros seis seres humanos en sus correspondientes cuartos hexagonales. Las aberturas son muy amplias.  Debería ser muy fácil para todos comunicarse con los demás para satisfacer estas necesidades racionales.

¿Pero qué hace nuestra cultura? Cierra estas amplias aberturas con pesadas puertas, fuertemente protegidas con barras y cerrojos y luego le dice a cada ser humano, “Si quieres contacto físico con otro ser humano, si quieres tocar y ser tocado, si quieres amar y que te amen podrás hacerlo pero solamente a través de este pequeño ojo de cerradura que tiene el rótulo de “SEXO”!

No sorprende entonces que los seres humanos, con sus necesidades racionales frustrades y limitadas a este estrecho canal, con su carga de angustia sobre toda memoria vinculada al sexo, sean manipulados por la cultura por sus “botones” sexuales.  Jabones, licores, cosméticos, medicamentos e indementaria, todo esto es promovido en campaña de publicidad diseñadas para apretar los botones de los patrones angustiosos existentes en el área del sexo. Podemos ver que hasta las maquinarias para la construcción se publicitan en las revistas especializadas con una pierna de mujer saliendo de dentro de la cabina, por ejemplo.

LOS CONOCIMIENTOS NO SON COMPARTIDOS CON TODOS

Algunas cosas eran muy evidentes ya cuando hacíamos nuestro trabajo en Seattle en los primeros años, cosas que nunca llegamos a difundir muy ampliamente en las Comunidades debido, quizás, a que había tanto más a lo cual prestarle atención. Hace algunos meses solamente, en un taller en Mercy Center (algunos de ustedes estaban allí), comenté una vez, “Bien por supuesto que cualquier sentimiento sexual no deliberado no es más que restimulación” y seguí hablando de otra cosa. Alguien me llamó la atención “?Qué dijiste?” y todos a anotar en sus cuadernos.

Lo repetí entonces y lo repito ahora. Cualquier sentimiento sexual no deliberado no es más que pura restimulación. A menos que uno pueda decidir con calma y deliberadamente sentirse sexual porque ése es el comportamiento racional óptimo en una situación particular, y que uno pueda decidirlo antes de sentirse sexual, cualquier sentimiento sexual solamente quiere decir que uno es víctima de la restimulación.

QUE HACER

Lo que funciona demostradamente en esta área no es ninguno de esos disparos en la oscuridad que intentamos antes, ni ejercicios del tipo “Y ahora sintámonos todos avergonzados del sexo.” Va haber mucha vergüenza por desahogar pero lo que necesita desahogarse al principio varía de persona a persona. Parece tan obvio una vez que lo dije, pero antes no lo era.

Lo que funciona es desahogar completamente la memoria más temprana que tengamos asociada con sexo de la manera que sea, nos parezca tensionada, hiriente o no, y trabajar solamente sobre ella hasta desahogarla. Una de nuestras líderes se me acercó una vez y me dijo “¿Tu no decías siempre que revisáramos todas las memorias conectadas con el sexo?” Y yo le repondí afirmativamente. “Bien, estuve haciendo eso durante dos semana y me siento pésimo.” Entonces le pregunté, “¿Pero estás desahogando algo de todo eso?” Y ella dijo,”¿Desahogo!?” (risas). Si revisan esas memorias sin desahogarlas la restimulación será muy pertubadora.

No es un proceso “automático;” no existen los procesos automáticos. Exige trabajo de escucha, mucho apoyo y todo lo demás para que pueda funcionar. No son todas risas. Podrán tener meses de risas al principio con algún participante, o puede que no tengan risas por mucho tiempo. Simplemente desahogar completamente la memoria más temprana asociada con sexo de la manera que sea ha demostrado ser la manera más clara y sencilla para destensionar toda esta área.

COMO EMPEZAR Y CONTINUAR

Lo mejor es comenzar este trabajo grupalmente — un taller, clase, grupo dentro de un taller. El instructor será el escucha y cada uno de los miembros, por turno, relatará su incidente temprano y se desahogará. Los rasgos comunes en las experiencias tempranas de todos los miembros, ambos sexos incluídos, han demostrado ser profundamente tranquilizadores y alentadores para todos.

Conllevan una revelación muy importante para todos por el hecho de que esencialmente fueron víctimas y no monstruos.

El trabajo de seguimiento funciona mucho mejor si se realiza en tríos o en grupos más grandes y, si es posible, con ambos sexos presentes. El evitar la restimulación mutua y el efecto tranquilizador que dará encontrar rasgos comunes son una buena razón para ello, pero independiente del motivo cuando hay tres o más funciona mejor que con dos. 

CADA PERSONA ES DIFERENTE

Por lo tanto usen la memoria más temprana. Permanezcan en ella. Usen su habilidad como escuchas para hacerla desahogar en lugar de pasar a incidentes posteriores. El participante podrá pensar en material posterior pero se lo debe mantener trabajando sobre el más temprano. El incidente temprano es una válvula segura para “ventilar” la angustia posterior.

Hay otros puntos además. No olviden que el escucha son ustedes cuando trabajan sobre este tema. No se “automaticen” y queden disfrutando del desahogo de vuestras propias memorias cuando la memoria que están escuchando las restimula mucho. No lo hagan aunque parezca funcionar al principio. Algo de eso sucederá, no podrán evitarlo y deberán desahogarlo. Pero recuerda quién es el escucha porque habrá muchos incidentes muy díficiles para el participante y él o ella necesitará de toda vuestra fuerza y destreza como escuchas.

ULTRAJADOS CUANDO NIÑOS

Tenemos la impresión, con buen motivo, que casi toda mujer en nuestra sociedad, casi toda mujer, fue ultrajada sexualmente cuando niña pequeña y que una enorme porción de los hombres fue ultrajada cuando niños pequeños. En tanto seguimos con la práctica de Reevaluación escucha tras escucha trae este tema a la luz. Una súbita sensación lo invade. “Algo ocurrió. (pausa) No, no puede ser que. . . No, eso es rídiculo.” “¿Qué es ridículo?” “No, no. No te lo diré.” El escucha trata de hacerla hablar, pide, presiona, da apoyo. “Mi padre no podía ser esa clase de persona.”

Pero el tema no desaparece y, finalmente, con algo de ayuda (“Es una fantasía. No te preocupes acerca de cómo fue la verdad. Cuéntala como si fuera una fantasía”), sale el ultraje que depositó una carga de terror que influyó sobre todos los aspectos de la vida de esta persona. (NOTA DEL AUTOR: Desde cuando se escribió este artículo hubo desarrollos posteriores indicando que el incesto es también algo muchismo mas común de lo considerado inicialmente en esta sociedad.)

Las memorias conectadas con sexo no son para nada siempre cómicas. Trabajarlas en el sentido más amplio, desahogar toda memoria conectada con el sexo de la manera que sea hasta llegar a la más temprana será realizar una práctia del proceso. Desahoguen estas memorias. Desahóguenlas por completo.

La gente que lo hizo confiesa unánimemente que es una de las cosas más importantes que hicieron; que todas las demás áreas de su vida han mejorado gracias a esto. Súbitamente, problemas que no parecían tener conexión alguna con la sexualidad se revelan como fuertemente ligados por lazos muy ocultos con esta área. Todo en la vida de los co-escuchas comienza a abrirse y cambiar cuando proceden a trabajar sobre esto. Es que ésta ha sido un área que la sociedad ha sobrecargado cuanto se pudo con vergüenza, culpa, terror, tristeza.

UTILIZEN LA FANTASIA COMO TECNICA

Algunas sugerencias más para trabajar sobre este material. Consideren el material oculto. Hay muchas de estas memorias que hemos ocultado de nosotros mismos porque estábamos demasiado angustiados para poder funcionar a menos que las encerráramos. Por supuesto que con ellas encerramos parte de nosotros mismos y de nuestra atención. Estos son los incidentes de los cuales no tenemos memoria. La técnica más confiable para llegar al material oculto es la fantasía. Háganla lo más osada posible. Continuamente pidan al participante que sea más osado, menos cuidadoso. Que no se responsabilice para nada por ella. Que la haga cómica. Y que la hagan lo más diferente posible de cuanto ellos sospechen, o teman, que les haya sucedido. 

Si la participante está verdaderamente trabada háganle la fantasía para ella. No sean ociosos. No es la tarea del escucha estar allí solamente como un observador sino dar apoyo activamente. Entonces, ayúdenla a hacer la fantasía. Ella corregirá vuestros esfuerzos. Si uno como escucha comienza a decirle, “Bien, estaba esta niñita que venía caminando por la calle cuando de pronto una mano peluda y enorme la tomó del cuello y la arrastró a un rincón y la puso dentro de un bote de basura,” la participante se reirá y dirá, “No, no fue en un bote da basura. Ja ja ja ja.” Nadie los hará equivocar. 

LAS FANTASIAS MASTUBATORIAS SON UNA PISTA DE LA ANGUSTIA

Si ustedes como participantes quieren tomar un atajo a la angustia que es crucial en esta área, si desean llegar rápido al núcleo de la misma, trabajen sobre las fantasías que usan cuando se masturban. Podrán parecerles inocentes y deleitables al comienzo — pero comiencen a trabajar sobre ellas en serio y verán qué resulta. Los conducirán exactamente al foco de la angustia. Y no necesitan debatir si esto fue lo que realmente sucedió o no, ¿Podría esto haber sucedido en verdad? Simplemente cuenten la fantasía una y otra vez y que vuestro co-escucha los ayude con el desahogo. La revelación se hará cargo de sí misma.

La discusión o el debate han sido prácticamente imposibles en esta área. Pero trabajar sobre ella es muy importante. La angustia sexual no encaja dentro de la jerarquía de angustias pero cubre todo. Fue un obstáculo especial que tuvimos porque no supimos, hasta ahora, enfrentarlo desde una base lo suficientemente racional. 

TEORIA NUEVAMENTE 

Es necesario que acudamos una vez más a la teoría. Todo este mecanismo sexual tan elaborado que hemos heredado, el cual ante la ausencia de angustia debería caer bajo el control racional de nuestra inteligencia, está por supuesto bajo el influjo de los patrones de angustia que lo acosan por todos lados. Los patrones de angustia pueden invadir el canal de las comunicaciones visuales, el de los olores, los ritmos glandulares, las posturas físicas, las caricias. Todas estas cosas pueden ser agregadas a la angustia.

Nuestra sociedad hace todo lo posible porque todo aspecto de nuestra sexualidad quede pegado a la angustia. Tenemos por lo tanto esta enorme, en apariencia, variedad de conductas sexuales en los seres humanos basadas casi por completo sobre qué ocurrió cuando la angustia y el sexo se sintieron simultáneamente. ¿Qué sucede cuando la actividad sexual o sentimientos sexuales o una provocación sexual ocurren simultáneamente con sentimientos de angustia? Se transforman en parte de la grabación angustiosa. No olviden la naturaleza simple y aviesa de la angustia. Incluye todo lo sucedido en el momento en que se experimentó por primera vez. Y todo lo que haya sucedido esa vez puede convertirse en restimulador de sentimientos sexuales, comportiamiento sexual, actos sexuales o de inhibiciones sexuales. 

EL MECANISMO SE MUESTRA CON CLARIDAD

Permítanme revisar mis recuerdos de participantes-pacientes los que en su mayoría o se fueron o están muertos. Uno de ellos, muy querido, que fue mi paciente por mucho tiempo, tuvo una vida muy díficil a causa de su herencia genética. Había nacido incompleto. Lo que se llama un “Blue baby.” Tenía el labio perforado; su columna vertebral estaba incompleta, y muchas otras cosas. Pero era una persona muy agradable. Había sobrevivido innúmeras operaciones. Seguía sintiéndose terriblemente avergonzado y asustado pero habia enfrentado a la muerte tantas veces que tenía una gran calma ante ello. Yo lo admiraba muchísmo. Era una persona verdadera.

Luego de haber trabajado sobre muchos otros temas un día me preguntó, “¿Qué pasa cuando uno . . . es decir, es muy extraño si una persona se exita sexualmente cuando . . . (y le llevó cinco minutos completar la frase) piensa en la tortura, en sangre o en gente herida?” Le contesté, “Algo debe haber sucedido para provocarlo” y me quedé en silencio. El sacudió la cabeza, se rió, se sintió terriblemente avergonzado y me contó un poco más y luego dijo mientras temblaba, “Bien podría contarle el resto. Tengo un amigo, un médico — cada vez que lo veo tengo una erección.” Y ocultó su cara avergonzado, tembló y se sintió muy mal. Pero después de haber desahogado considerablemente no le costó mucho contarme que una de las cosas con las cuales había nacido incompleto era su pene, y ¿adivinen qué sucedió? Una large serie de operaciones dolorosas para corregir ese defecto realizadas por ese mismo médico.

Tuve un paciente cuya mujer insistió que yo atendiera porque solamente podía exitarse y actuar sexualmente cuando, sobre la cabecera de su cama, tenía colgados un par de largos guantes blancos de encaje. Condicionada por la cultura ella pensaba que esto era demasiado extraño aunque le parecieran “normales” en nuestra cultura similares aficiones con la ropa interior de encaje negro. Pero una vez que me gané su confianza no me llevó mucho tiempo para que él recordara memorias de una época muy, muy díficil en su infancia cuando el único aliado amistoso que tenía era la vecina que le regalaba dulces y usaba largos guantes de encaje blanco para la hora del te. Obviamente hubo muchos incidentes posteriores que atrajeron hacia sí sentimientos sexuales sobre la memoria de los guantes debido a la restimulación.

Tuve un paciente que solamente podía exitarse sexualmente cuando entraba en una bañera llena de agua tibia con los pantalones puestos. Extraño ¿no? Pero una vez que él se atrevió a contármelo no nos llevó mucho tiempo llegar al incidente donde descubrió la masturbación cuando nadaba en un lago con la ropa puesta. Y no nos llevó mucho más tiempo — aunque hubo mucho desahogo en el camino — llegar hasta experiencias más tempranas de tremenda reprobación “Otra vez tus pantalones mojados. Te volviste a orinar encima!” La idiotez de esta “lógica” es demasiado obvia . . . la tienen delante vuestro. 

Si revisan y desahogan completamente todas las memorias sexuales conectadas con el sexo del modo que sea (lo harán ajustándose a hablar de la más temprana) podrán ver exactamente de dónde provienen vuestros modos “familiares” y “racionales” de practicar la sexualidad. Y todos desaparecerán y nuevamente entrarán en un período donde se preguntarán si no han “arruinado” esta área que, hasta ahora, habían manejado cómodamente mediante la manipulación de distintos “resortes.”

Todo cuanto sucede durante una experiencia angustiosa cuando han sido exitados los sentimientos sexuales se vuelve un restimulante de estos sentimientos sexuales. Siendo que muchos de estos incidentes han quedado ocultos las fantasías que los representan se transforman en los “botones” a oprimir para participar del sexo; y nuestra tendencia es de atesorarlos, protegerlos y aferrarnos a ellos.

EXTRAÑO O “NORMAL:” LA MISMA EXPLICACION

Nuestras prisiones y juzgados están llenas de gente acusada de incurrir en los llamados delitos sexuales. Ninguno de ellos tiene la misma angustia. Cada uno tuvo experiencias únicas pero, en general, y debido a similitudes superficiales, esta sociedad punitiva los agrupa bajo distintos rótulos.

Veamos los exhibicionistas por ejemplo — hombres que muestran sus genitales a mujeres, a veces solamente niñas pequeñas. Esta triste gente llena los juzgados, una y otra vez condenados, sentenciados y dejados en libertad bajo palabra. Leí en un periódico de Chicago que una mujer empleada de un juzgado finalmente pudo reunir un grupo de ellos para poder hablar de su problema, darse apoyo y acompañarse uno a otro hasta sus casas para poder resistir la compulsión de bajarse los pantalones frente a alguna mujer o niña y luego huir aterrorizados. Llevan vidas tristes y lamentables.

Bien, ¿qué hay dentro de este tipo de patrón? No es díficil aventurar una explicación. Muchos de nosotros, seguramente, participamos cuando niños en experiencias del tipo “yo te muestro el mío y tú me muestras el tuyo.” Espero que ninguno de ustedes haya tenido esa tremenda carga de condena y violencia y amenazas que suelen caer en este tipo de experiencias y que hicieron de esa pobre gente exhibicionistas compulsivos. Vuelquen sobre ellos la suficiente carga de angustia y el influjo del patrón será enorme. Por supuesto que uno lo siente como si fuera “deseo,” por supuesto que nos atrae irresistiblemente; ¿Qué atracción angustiosa no nos hace sentir así?

Otro tipo de angustia que llena los juzgados todo el tiempo es el voyeur, el espión. No solamente hombres, también algunas mujeres. He trabajado con algunas participantes así. La fuente es exactamente el terror que se le hace sentir a un niño cuando trata de ver cómo es el sexo opuesto.

Es algo literal. Una persona que tiene sentimientos angustiosos y sexuales frente a un florero adquirirá ese florero como fetiche restimulante. La persona que recibe una carga angustiosa cuado experimenta sensaciones sexuales frente a un animal sentirá la necesidad compulsiva de tener sexo con animales como sea que haya ocurrido el incidente. No es más que un proceso literal. Todo cuanto se acerca al papel cazamoscas queda atrapado en él; todo cuanto estaba presente cuando la angustia lo atrapa se vuelve “sexual.”

Si un miembro del otro sexo está presente cuando ocurre una experiencia angustiosa que afecta la sexualidad, el otro sexo puede transformarse en un restimulante de repulsión hacia los sentimientos sexuales o de atracción hacia ellos, con el otro sexo. Si un miembro del mismo sexo está presente, los sentimientos de atracción o repulsión hacia los sentimientos sexuales serán restimulados por alguien del mismo sexo. Toda persona angustiada (todos, en general) tiene patrones angustiosos que la presionan hacia (o en contra) comportamientos heterosexuales rígidos o comportamientos homosexuales rígidos. Cuán rígido y compulsivo es esto depende de cuánta angustia estuvo presente en el incidente y cuán a menudo fue restimulada. Que conduzca a homosexualidad compulsiva depende solamente de qué material está siendo restimulada, cómo y cuánto. Por supuesto que todos son homosexuales “latentes” o heterosexuales compulsivos “latentes” o impotentes y frígidas “latentes,” pero todo esto ocurre dentro del área de los patrones.


Last modified: 2017-05-06 23:35:41-07