Las criaturas y el sueño

Queridos padres y madres,

La falta de sueño puede socavar la habilidad de criar, pensar, mantenerse en buen estado de salud, juzgar adecuadamente, y salvaguardar la familia. (Por ejemplo, es peligroso conducir incluso después de dormir mal una sola noche. Los tiempos de reacción y de toma de decisiones se ven perjudicados.) Es importante para madres y padres dilucidar cómo poder recuperar el déficit de sueño diario en vez de intentar funcionar con una falta de sueño crónica.

Cada persona tienes sus requerimientos para conseguir un buen descanso. Algunos padres o madres no duermen bien con una criatura en la cama, y otros lo encuentran encantador. En RC, a menudo presuponemos que las criaturas se encuentran mejor durmiendo en la misma cama, o la misma habitación, que sus madres y padres, pero pueden ser bastante inquietas al dormir. Aunque compartir la cama sea algo bonito, dormir junto a una criatura dando vueltas en la cama, puede causar un mal descanso para la madre o padre o para ambos.

Creo que, en general, para las criaturas es tranquilizador dormir con su padre y madre, pero después de observar durante décadas la organización a la hora de dormir de muchas familias, estoy convencida de que hacer dormir a una criatura separada de su madre y padre después de los primeros meses de vida no erosiona la cercanía familiar que todas las personas queremos tener con nuestros hijos e hijas. Conozco muchos padres-madres que escucharon a sus hijos-hijas, peleando y jugando, con respeto, y dando prioridad en sus decisiones como padres-madres a la conexión, pero sin compartir su cama durante la infancia. Sus hijos-hijas están tan cercanos como los de las familias que tuvieron una cama familiar, y que también escucharon y jugaron bien. Durante una década entera estuve totalmente a favor de que las familias durmieran juntas, pero poco a poco se ha hecho patente que la actitud de los padres-madres durante el día tiene mucha más influencia en la sensación de seguridad y conexión de una criatura que dónde duerme y con quién.

Para algunos padres-madres, la cama familiar les resulta un ‘deber’ innegociable a la hora de criar. Algunas parejas pueden tener una cama familiar, dormir bien, y seguir cerca el uno del otro. Pero si la madre o padre no puede dormir bien, o la pareja descubre que no consigue organizar otros momentos ni lugares donde llevar a cabo la parte relajada, cariñosa o sexual de su relación, entonces la solución de tener a toda la familia durmiendo junta puede necesitar ser cuestionada y cambiada. En todos los malabares que los padres tienen que hacer, es fácil dejar que la cama familiar se convierta en una excusa para no encarar, en realidad, las cosas difíciles que la pareja debe tratar de resolver para conectar cuando la vida haya sido estresante. A pesar de lo mucho que a las criaturas les gusta dormir con su gente, crear espacio para compartir tiempo adulto es una razón de peso y legítima para limitar el acceso nocturno de las criaturas a la cama de la pareja.

Creo que a una criatura saludable que se despierta muchas veces por la noche, pasados los seis meses, bien le podría venir un poco de tiempo de escucha. Su familia está ahí. Se la quiere. Es capaz de dormir toda la noche sin comer (a no ser que tuviera un comienzo de vida traumático, en cuyo caso podría necesitar unos meses extra de alimentación y atención para forjar su salud y algunas reservas).

Criar, jugar y mostrar lo mejor de lo que somos a nuestras criaturas funciona mucho mejor si pasamos una buena noche. Así que, dormir en familia está muy bien si se descansa bien y la conexión con la pareja se conserva. Pero escoger no dormir con tus hijos-hijas (y escucharles acerca de los sentimientos que les surjan por ello) no significará inevitablemente que hayas quebrado su sensación de seguridad en el mundo. ¡¡Seguirán metiéndose en vuestra cama por las mañanas!! Si dormir por separado, toda la noche, te hace un padre-madre más sano durante el día, ¡a por ello!

Ya esté acostumbrado a dormir contigo o en otra habitación, tu hijo-hija, en algún momento, necesitará de tu ayuda para encarar y desahogar los miedos que le despierten en la noche. Todas las criaturas parecen vulnerables a estos miedos, da igual con quién duerman o no. Tu sola presencia física no puede reemplazar una buena y larga llorera en tus brazos cuando los temores aparecen. Tu tiempo de escucha nocturna ayudará a tu hijo-hija a dormir seguro y a salvo, sin consuelos repetidos en mitad de la noche. La confianza/seguridad de las criaturas crecerá si tú les ayudas con aquello que les despierta.

Y, como siempre, ¡piensa por ti mismo/a!

Patty Wipfler
Persona de Referencia Internacional para Padres y Madres
Palo Alto, California, USA
Traducido por Silvia Abascal

 


Last modified: 2017-05-06 23:35:41-07