Apoyando a un niño o niña con juego repetitivo, impulsivo

Carta de Patty Wipfler, persona de referencia internacional para la liberación de madres y padres

Queridos padres y queridas madres:

En la lista de discusión de RC para líderes de padres y madres surgió una pregunta sobre juego repetitivo, impulsivo durante tiempo especial (1). En breve, aquí están mis reflexiones:

1) El juego impulsivo, repetitivo, muy previsible, tanto dentro como fuera del tiempo especial, es una señal del miedo que necesita ser desahogado. Cuanto más rígido esté el o la joven en el juego, y cuanto más dedicada o dedicado esté a ese tipo de juego, se puede decir que mayor es el miedo que ella o él te está mostrando.

2) Las personas jóvenes no pueden desahogar sus temores más profundos hasta que no hayan sido enormemente reafirmadas. Necesitan poder confiar en la cercanía y atención de su madre o padre. Puede llevar semanas o meses construir la sensación de seguridad que el niño o la niña necesitan para desahogar los miedos mostrados en el juego reglado. Cuanto más rígidos sean los sentimientos del padre o la madre, y cuanta menos paciencia tenga en torno a este tipo de juego, mayor importancia tiene que la madre o padre use su tiempo de sesiones para trabajar en aquello que se le reestimula. Con frecuencia, el juego previsible es solamente una de las maneras en que se muestra el miedo del niño o niña en su comportamiento. Comportamientos agresivos, impulsivos o extremadamente directivos son otras señales comunes de que hay un gran paquete de miedo que necesita ser tratado.

3) Cuando sabes que tu hijo o hija ha sufrido un daño temprano grande, necesitas proponerte como objetivo el crear una alianza con tu hijo o hija para que le permita hacer un trabajo constante y profundo sobre el miedo que se ha asentado dentro. Propósitos como “conseguir que no muerda” o “conseguir que coopere en el juego” son objetivos menores que el de establecer una asociación para que tu hija o hijo se libere de ese miedo, a la par que la liberación de los sentimientos que te dificultan a ti acercarte a tu hija o hijo de forma relajada y atenta, en los momentos duros. Cuando el daño es grande y temprano, ambas personas vais a necesitar apoyo, y ambas personas, poco a poco, vais a encontrar el modo de trabajar juntas y así sanar el daño.

4) Un niño o niña puede desahogar mucho, pero no conseguir la perspectiva necesaria para avanzar en su comportamiento si su madre o padre está tensa o tenso, tiene una ‘agenda’ propia, o “busca el desahogo” mientras la niña o niño intenta descargar su daño temprano. Hay una manera en la que, en RC, nosotras y nosotros, como madres y padres, tendemos a fijarnos en el desahogo que “conseguimos” de nuestros hijos e hijas, lo que es diferente de centrarnos en ser el ancla emocional, el puerto seguro, el contacto cálido y cariñoso para nuestros hijos o hijas cuando trabajan sobre los momentos en que sintieron peligro. Mientras tu hija o hijo desahoga miedo en una gran sesión, es necesario que tú te centres en conectar, en comunicar aceptación y seguridad y en apoyar a tu hija o hijo, sea de la manera que sea, para que pueda mostrar lo horrible que fue (a la vez que ofrecer suficiente resistencia para protegeros a las dos personas de daños.) Necesitas apartar tu mente de “¿cómo puedo hacer que esta niña o niño desahogue?” para acercarte a “está perdida o perdido. ¿Cómo puedo hacerle saber que estoy aquí para ella o él? ¿Cómo puedo hacerle saber que aquello que le aterrorizó ya pasó, que nunca va a ocurrir de esa manera otra vez?”

5) Establecer este tipo de trabajo lleva trabajo en sí mismo. Normalmente las personas jóvenes requieren que trabajemos en nuestra propia aversión al juego reglado. Que nos relajemos. Que encontremos maneras de conectar durante el juego. Que sigamos tirando pequeños ladrillos del muro de aislamiento detrás del que viven. Así, en este primer paso del proyecto de recuperar a una persona joven, el tiempo especial funciona como una sesión no-permisiva para el padre o la madre. Nuestra hija o nuestro hijo hace esta cosa, de la cual ya estamos muy cansadas y cansados, y hacemos lo mejor que podemos para conectar y después vamos y desahogamos fuerte sobre todos nuestros sentimientos. Es permisivo para la persona joven, por lo menos al principio, pero no-permisivo para nosotras y nosotros. No funciona que lleves las mismas tensiones cada vez que hagas tiempo especial con tu hija, tu hijo, quien te está señalando que ahí hay un gran tema. Usa el tiempo especial para imponerte el no actuar siguiendo esas tensiones urgentes, y luego usa tus sesiones para rugir, desesperarte, reír, ‘atacar’ a tu escucha con el mismo comportamiento que tu hijo, tu hija adopta y que te irrita. Métete a fondo en ello.

6) Organiza otros modos de crear seguridad para que tu hija, tu hijo desahogue miedo-especialmente la parte ligera de los miedos. Peleas, juegos bruscos, peleas de cojines, forcejeos afectivos marcados por lo que es divertido para él o ella, lo que les permite reírse. Este tipo de juegos son vitales para descomprimir un paquete rígido de miedo. En los juegos físicos, cada risa está provocada por sobrevivir a alguna reestimulación de un sentimiento de amenaza. El juego de perseguir y casi coger, resulta ser para tu hija, para tu hijo una experiencia de supervivencia. El lanzar y que tu hijo o hija rebote fuerte contra una cama o sofá y que se ría fuerte es una experiencia de supervivencia.

Las niñas y niños necesitan cientos de estas “experiencias de supervivencia” todos los días para construir la confianza en ti, y la confianza en si mismos para abordar el profundo terror que dirige su comportamiento irracional. No veo posible que salgan de este miedo sin este tipo de juego físico. La cercanía, el chocar contra vosotras o vosotros de manera sólida y amigable, es justo lo que una persona joven asustada necesita. Y organizar una buena media hora al día (quizás la puedas temporizar para que lo puedas gestionar) de juego vigoroso regular que no sea tiempo especial (aunque el tiempo espacial se puede convertir en este tipo de juego) le da a tu hija o hijo una oportunidad para enfadarse, para sentirse insultada o insultado, para tener pequeños temas que le ayudarán a meterse en el trabajo más profundo que necesita hacer. Le estás prestando atención; el juego hace de la vida algo bueno; es buen terreno para trabajo profundo; así que no te preocupes cuando tu hija, tu hijo de repente se ofenda por una cosa pequeña. Ese es el proceso, en fase de profundización, creando oportunidades, ahí mismo en el salón de tu casa.

7) A veces será necesario quitar las reestimulaciones más grandes de la vida de tu hijo, tu hija para que pueda reunir la confianza que necesita. Mañanas sin una conexión real, tener que ir a una escuela que no es de su gusto, no tener tiempo suficiente aparte de un hermano o hermana, tener encima la expectativa de tener que hacer cosas que no puede hacer justo en ese momento, dormir sola o solo- a veces es vital disminuir la carga de reestimulación diaria cambiando este tipo de cosas para crear suficiente seguridad para que el niño, la niña con miedo profundo empiece a desahogar y a recuperarse. Puede que necesitemos, como madres y padres, liberarnos nosotras y nosotros mismos de expectativas reestimulantes—organizar nuestras mentes, tiempo y objetivos de modo que podamos poner como prioridad principal el proyecto emocional de recuperación de nuestra hija, nuestro hijo. Es difícil saber cómo organizar nuestras vidas como madres y padres, y nadie puede tomar las decisiones por nosotras ni nosotros. Puedo decir con seguridad que los miedos profundamente asentados que se muestran en la primera infancia no se van sin que una madre o un padre invierta energía en este tipo de proyecto organizado.

8) Cuando estés más relajada o relajado en torno al juego que es previsible e impulsivo y has allanado el camino hacia la seguridad con más juegos bruscos, este es el momento de poner un límite. Avanza y di: “En este mes no vamos a hacer XYZ en el tiempo especial. Podemos hacer otras cosas”, y matar de hambre al patrón. No permitas ni un poquito, ni dentro ni fuera del tiempo especial. Puedes matar de hambre al patrón juguetonamente. Puedes también avanzar y simplemente estar con tu hija o hijo mientras conectan con sus sentimientos profundos. Ambos métodos son necesarios a lo largo del tiempo.

Los sentimientos controlados al dedicarse al juego previsible o a actividades impulsivas, surgirán. Surgirán incluso si tu no sientas las bases y solo pones un límite, pero en este caso tu hija o hijo no podrá desahogar en absoluto, o el desahogo se hará desde la perspectiva de que tu eres la enemiga o enemigo, en vez de ser la compañera o compañero. Las mismas cosas horribles serán dichas mientras desahoga, tanto si has sentado buena base emocional como si no, pero tu hija o hijo podrá percibir dentro si tu, tan solo, estas harta o harto de ese tipo de juego, o si estás intentando acumular unas cuantas horas de desahogo, o si estás tratando de ayudarle con una experiencia horrible que tuvo. El comportamiento cambiará de verdad después de sesiones en las que hayas organizado el mejor apoyo para ti, que estés bien desahogada o desahogado y que hayas tenido tu mente puesta en la crianza de tu hija o hijo y en la conexión. El desahogo con una madre tensa o un padre tenso será una ayuda limitada, pero no permite que tu niño, tu niña se sienta realmente acompañada. Cuando te hayas organizado para estar para él o ella, para acercarte íntimamente, las cosas cambiarán.

Tu restricción de tiempo especial se ha hecho, en este caso, con una cantidad de preparación y pensamiento importante. Hay millones de cosas para hacer que tu hijo o hija puede escoger. Si tu hijo o hija no puede escoger nada de entre esos millones de cosas, él o ella está trabajando en un bloqueo importante de su pensamiento. El tiempo especial seguirá siendo una vía de conexión, una manera de dar a tu hija o hijo permisividad, una manera para tu hija o hijo de expresarse ante ti. Has construido un montón de confianza usando esta herramienta, has trabajado en lo que tu hija o hijo te ha mostrado que necesitabas trabajar, y ahora estás respondiendo al mensaje: “no puedo pensar más allá de esta pequeña caja”, que ha estado ahí saludándote desde hace meses o años. Está bien.

9) ¡No tienes que ser la representación de la perfección todos los días! Pero tienes que seguir trabajando en la parte que te toca. Los niños y las niñas que tienen terror temprano para desahogar, funcionan mejor cuando sus madres y/o padres están también trabajando bien, con apoyo bueno y cercano, en sus propios miedos y soledad. Así es como funciona. Nuestro trabajo alimenta el suyo. Su trabajo nos muestra donde debemos trabajar nosotras o nosotros.

Espero que esto os ayude. La sanación de miedos profundos es un tema muy importante ahora mismo para los seres humanos como especie y como civilización. Gracias a todos los padres y todas las madres que estáis trabajando tanto y con tanto corazón por aprender cómo hacer esto para cada persona y para vuestros hijos e hijas. ¡Merece la pena!

“Assisting a Child with Repetitive, ‘Driven’ Play”
Present Time, enero de 2011, No. 162 (Vol. 43, No. 1)
Traducido por Andrea Aja Maruri Santander,
Cantabria, España, marzo 2011


Last modified: 2017-05-06 23:35:41-07